«Las cenizas de la inocencia» es una novela negra ambientada en el Madrid de la posguerra, en sus noches de clubs selectos dónde quienes se dedicaban al estraperlo consumían el lujo que pagaban con el dinero que ganaban gracias a la miseria general y el racionamiento impuesto."Las cenizas de la inocencia" (Fernando Benzo, Plaza & Janés)Las cenizas de la inocencia
Fernando Benzo
ISBN:  978-84-01-02240-1
Editorial: Plaza y Janés
Idioma:  Castellano
Número de páginas:  320
Dimensiones: 23,9 x 16,1 cm, cartone
Precio: 19.95 €

Acababa de cumplir los diecisiete años cuando maté a un hombre.

Ahora, tras tanta vida transcurrida, con los recuerdos de aquel tiempo difuminados en una confusa mezcla de sentimientos contradictorios que han ido sustituyendo a las imágenes concretas, soy aún capaz de recordar aquel momento: el seco estampido del disparo, aquella mirada en la que en un solo y último instante se mezclaron la sorpresa, el pánico y la resignación ante lo inevitable, la mancha oscura que apareció al momento en la pechera de la camisa y mi mano sujetando el arma con la misma fuerza como si creyera que podría aplastarla hasta hacerla desaparecer.

Aquel disparo, de alguna forma, también me mató a mí. O, al menos, mató a la persona en la que me estaba convirtiendo. Aquella noche alguien murió para que yo renaciese.

Otra vida fue interrumpida. La vida de alguien que era yo y que ya no fui nunca más.

Las cenizas de la inocencia es una novela negra contextualizada en el Madrid de la primera posguerra, el Madrid de la autarquía, de las cartillas de racionamiento, y por tanto enseguida el Madrid del contrabando, del estraperlo, el de las oportunidades para gente sin escrúpulos.

Fernando Benzo ha sabido contar la historia de varios personajes que conviven en ese Madrid con mayor o menor éxito, unos verdugos, otras víctimas, y algunos las dos cosas.

Si el contexto primario es el Madrid de los años 40, el secundario es más original, el jazz, ya que la protagonista femenina, Asia, es la atractiva cantante de un club de jazz dónde todas las noches van policías corruptos, gangsters madrileños y aspirantes a serlo. Este club de jazz, el Dixie, nos evoca aún más a novelas negras estadounidenses, pero no olvidemos que no es Chicago, Nueva York o Nueva Orleans, sino Madrid.

El personaje principal, Emilio, es un adolescente que en la primera frase te atrapa ya (“Acababa de cumplir los diecisiete años cuando maté a un hombre”), hijo de madre soltera, y que se ve por casualidad trabajando para uno de los jefes del negocio del estraperlo. En esos ambientes de clandestinidad conocerá la amistad y la lealtad, pero también la traición, la frialdad y la violencia. En esas noches de jazz Emilio, aprenderá a tomar decisiones difíciles y como él mismo reconocerá más adelante, se hará adulto.

Acompañando a Emilio, su madre Marita, que tiene el complicado papel de ser madre soltera y pareja de un miliciano anarquista muerto en la guerra, su amigo Nicolas, un buscavidas, un aventurero enamoradizo, sin miedo a nada, y que se ganará la amistad de Emilio. Y Asia, la cantante de jazz, Rosita fuera del club Dixie, dispuesta a todo por amistad, y que nunca olvidará aquellos años.

El paso del tiempo por los personajes, es un reflejo de lo que mucho que cambió también el país en realidad de los 40 a los 60, ahí tenemos gangsters que hicieron fortuna con el estraperlo que terminan de respetados hombres de negocios, pero que tienen tras de sí multitud de chantajes, corruptelas y muertes a sus espaldas, o mujeres de familias que “perdieron la guerra” que por fin pueden olvidar esa condición y buscar trabajo sin que su pasado aparezca.

Las cenizas de la inocencia es una novela se lee bien, ya que el ritmo es alegre y no decae en ningún momento, la trama te atrapa y te hace viajar a aquel momento de nuestra historia tan cercano y apasionante.