Con La Última Emperox, de John Scalzi, se cierra una ilusionante trilogía, la Interdependencia, de ciencia-ficción que me ha dejado tremendamente decepcionado con su final.

La Última Emperox
John Scalzi
Traductor: Simon Saito
La Interdependencia 3
ISBN: 9788445009864
312 páginas
Rústica con solapas
18.95 €

La desaparición del Flujo, la vía interestelar que une los planetas de la Interdependencia, se ha acelerado. Sistemas estelares enteros, y miles de millones de personas, están quedando aislados del resto de la civilización humana. La ciencia había predicho esta desaparición… aun así, a pesar de que las pruebas son obvias e irrebatibles, son muchos los que en estos momentos finales de uno de los mayores imperios que ha conocido la humanidad todavía intentan restarle importancia, retrasar la búsqueda de una solución y beneficiarse del problema.

La emperox Grayland II por fin ha logrado arrebatar las riendas de su imperio a sus oponentes y a todos los que niegan la realidad del Flujo. Pero ese «control» es frágil, y mientras Grayland lucha para salvar de un aislamiento fatal al mayor número posible de sus súbditos, las fuerzas que se oponen a ella emplean todos sus recursos para asestar un último y desesperado golpe con el fin de derrocarla. Grayland y su menguante lista de aliados tienen que emplear todos los medios que tienen a su disposición para salvarse y salvar la humanidad. Y es posible que eso no baste.

¿Se convertirá Grayland en la salvadora de la civilización… o será la última emperox que se ciña la corona?

John Scalzi es uno de esos autores que he logrado aprender a querer, a verdad es que después de Redshirts y de su saga de La Vieja Guardia me lo puso muy fácil y creo que a lo largo de los últimos años he leído TODO lo publicado en castellano (si no me creéis podéis clickar aquí y veréis como he reseñado todos sus libros, o casi todos) pero hasta ahora no me había encontrado con el problema que sufre La Última Emperox, con un decepcionante final que resulta tan abierto que he pasado un par de días buceando en Google a ver si encontraba el anuncio de una cuarta entrega que despejase las incógnitas e interrogantes se nos han ido presentado a lo largo de los dos anteriores libros (El final de todas las cosas y El Fin del Imperio) y también en este. Pero tomemos aire y comencemos desde el principio.

John Scalzi cierra con La Última Emperox la trilogía de La Interdependencia, el original gobierno de distintos sistemas estelares conectados a través del Flujo, sus autopistas por definirlo con sencillez. Cuando el Flujo comienza a decaer la Interdependencia se sacude con las revueltas y con el caos que produce la llegada de la nueva Emperox, regente de este Gobierno, Grayland II y que, junto a Marce, se proponen salvar a los miles de millones de personas que quedarán aislados cuando los accesos al Flujo se cierren.

Naturalmente tenemos la típica lucha de poder, los intentos de Golpes de Estado (tres mínimo, y sorprende que, una y otra vez, los conspiradores se vayan de rositas) y la lucha de Grayland II por seguir en el cargo para poder salvar a cuanta más gente mejor.

El problema está en que Scalzi había logrado que me interesase sobremanera por esta trilogía, de hecho, antes de leer La Última Emperox releí los dos libros anteriores (no suelo hacerlo por falta de tiempo pero había disfrutado tanto con los dos libros precedentes) y estaba preparado para un espectacular desenlace cuando a Scalzi se le escapa la historia de las manos, justo al final del libro, y traiciona a su personaje protagonista y a la trama de una manera tan absurda que incluso se desentiende de solucionar la crisis que él mismo había inventado. Exacto, la trama no se solventa en estos libros, el camino de la Emperox sí, pero no el de la Humanidad, no el de Marce y no, desde luego, el de Kiva.

Por otra parte me gustaría decir que me ha conquistado el lore de la Interdependencia, me gusta mucho la idea del Flujo y pienso que Scalzi tan sólo ha rascado la superficie de una historia que tiene mucho más potencial que el visto aquí y que podría, debería, continuar explorándose.

No quiero avanzar mucho más de la trama pero cuesta hablar de lo que más me ha molestado, ese final, que de un desarrollo que, hasta ese momento, estaba disfrutando enormemente, incluso había previsto el final y, sinceramente, creo que de una forma más coherente que la utilizada por Scalzi, el problema está en que las respuestas que esperaba ver… no están en este libro, no están en La Última Emperox y eso es realmente decepcionante porque hasta la solución propuesta por Marce me parece superinteresante y me hubiese gustado verla plasmada.

Voy a ir acabando la reseña porque sino podrá más mi cabreo y acabaré por desvelar más detalles de un libro, de una trilogía, que no decepciona hasta sus últimas 50 páginas que parecen hechas con una desgana y ligereza que traiciona lo que se había venido contando hasta ese mismo instante.