Corría el año 2000 cuando en Vertigo, DC Comics, apostaron por recuperar la cabecera de sus antiguas antologías de terror, “The Witching Hour“, y para ello pusieron al frente del proyecto a Jeph Loeb y Chris Bachalo, dos autores que parece que no deberían volver a juntar sus caminos de nuevo.

La hora bruja
Edición original: The Witching Hour Nº 1 a 3 USA
Guión: Jeph Loeb
Dibujo: Chris Bachalo
Tinta: Art Thibert
Color: Grant Goleash
Formato: Libro cartoné, 160 págs. color.
16,95€
En Manhattan, la misteriosa Amanda Collins, junto a otras presencias sobrenaturales, se dedica a ayudar a aquellos que más lo necesitan, cumpliendo sus deseos más anhelados. Amanda les da la oportunidad de cambiar sus vidas, dejando atrás su pasado y afrontando un nuevo futuro. Pero la elección que hagan dependerá por completo de la voluntad que domina sus corazones…

Mientras Amanda y sus seguidores practican su magia, surge otra cara de la moneda, oscura e inesperada, deudora de siglos de intercambios: ¡Hay que tener cuidado con lo que se desea, pues puede despertar fuerzas antiguas y peligrosas!

“The witching hour”, o La hora bruja, es como se conocía a una antología de relatos de terror que DC Comics publicaba allá por los años 70, después del gran éxito de Sandman en Vertigo a alguien le debió de sonar la campanilla y pensó que sería buena idea recuperar la cabecera de la mano de dos autores ya asentados en el mundillo: Jeph Loeb y Chris Bachalo, por desgracia el resultado deriva en un libreto difícil no ya de seguir, sino de disfrutar.

La hora bruja fue publicada en el año 2000 y ya entonces se ganó un buen puñado de críticas por lo denso de su trama, lo confuso de su argumento y… en fin, hay que hacer de tripas corazón para poder leer esta recopilación de principio a fin y aunque una segunda lectura podría aclarar todos los puntos confusos… no quedan ánimos para volverlo a intentar.
Toda la historia gira en torno a Amanda Collins, una mujer realmente misteriosa que ha vivido en distintos periodos de tiempo y que irá conociendo a una serie de personajes necesitados de ayuda mientras se cruza con otros seres mágicos y la cosa se emborrona y parece que es que hay que ser muy inteligente para entenderlo y disfrutarlo, o que todo quedará claro al final… pero no es así.

Jeph Loeb intenta ofrecernos su versión de las historias de Neil Gaiman y se pierde aproximadamente a partir de la página 3, a lo que tampoco ayuda que Chris Bachalo parezca más preocupado de ofrecer maravillosas ilustraciones y viñetas entre las que se deslizan las palabras de Loeb y el lector comienza a notar como ese pequeño dolor de cabeza que se inició al comienzo de la lectura de La Hora Bruja se va convirtiendo en una migraña.

ECC Cómics recopiló un trabajo que Norma había publicado en tres tomitos y que debería haber facilitado su lectura al ser publicado en un tomo integral, pero os aseguro que es uno de los tebeos que más me ha costado leer y del que he salido con un WTF martilleando en mi cabeza mientras las hermosas, indudable, composiciones oníricas de Bachalo se pelean con las retorcidas palabras de Loeb y el lector sufre en medio.

Total, que sólo recomiendo La hora bruja a aquellos lectores que besen el suelo que pisa Bachalo, como es mi caso, y para aquellos de inteligencia especialmente elevada que deseen afrontar un reto narrativo prácticamente sin igual. El resto, abstenerse.