Con el volumen cuarto «Kill or be Killed» llega a su fin. Sabremos cual es el destino de Dylan y descubriremos como se resuelve todo el embrollo criminal. Os aseguro que el final no os dejará indiferentes.

¡El impactante cuarto y último volumen de la serie de Brubaker y Phillips! Nuestro vigilante llega al final del camino. Desconocedor de si el demonio de su mente que le pide que asesine a los peores individuos le está diciendo la verdad o simplemente está loco, Dylan acaba tras los muros de una institución mental. Pero la maldad y la corrupción del mundo exterior también lo siguen hasta allí. Kill or be Killed es un relato de crimen que volará tu mente, a cargo del aclamado equipo formado por Ed Brubaker y Sean Phillips, creadores de Criminal, Incognito, Fatale y The Fade Out.

«Kill or be Killed» está realizada por los ganadores de un premio Eisner, Ed Brubaker y Sean Phillips. Cuenta con el maravilloso coloreado de Elizabeth Breitweiser. Estos autores son viejos conocidos del lugar. Han «parido» una serie de obras que merecen el mejor lugar de nuestras estanterías. La serie «Criminal» fue un auténtico bombazo, que Panini Cómics ha ofrecido en distintas ediciones. También ha hecho lo mismo con «Fatale«, otra historia de género negro con toques lovecraftianos. «Kill or be Killed» es otro éxito a añadir a su currículo.
Panini Cómics, bajo el sello de Evolution Comics, publicó en 2018 el primer volumen de este título que ahora en 2021 llega a su conclusión en el cuarto tomo. En Estados Unidos fue Image Comics quién acogió las andanzas de este joven desequilibrado. Dylan obedece a una voz demoníaca para llevar a cabo sus crímenes, escogiendo como objetivo aquellos que se lo merecen.
Como si de Punisher se tratara, lo que difiere de otros vigilantes al uso es la ambientación de esta serie. Es completamente realista y, pese a contar con elementos fantásticos, en todo momento nos creemos lo que le sucede a su protagonista. No queda claro si estos elementos provienen de la cabeza de Dylan o existen en la realidad. El dibujante Sean Phillips nos muestra al ente demoníaco en muchas viñetas, una especie de borrón con cuernos.
Tras el lío con los rusos, visto en el anterior tomo, los cuales no dejarán de buscar a Dylan, la serie da un giro en su argumento, pasando de ser una especie de «Yo soy la justicia» a algo más parecido a «Alguien voló sobre el nido del cuco«. Dylan es el narrador de toda la serie y nos va dejando perlas y certeras reflexiones, que dicen mucho de Ed Brubaker. Es un gran escritor y en esta serie lo ha bordado. Los momentos más reflexivos están plasmados visualmente con una columna de texto en un lado, y una imagen completa al otro. Los hay que son un auténtico bofetón para el lector: dicen muchas certezas.
Al final del anterior tomo, Kira leía el informe del psiquiatra del hermano de Dylan. Allí se revelaba que antes de suicidarse, había tenido alucinaciones con una voz que le susurraba al oído. Esa voz dio paso una sombra con cuernos y cuerpo de demonio. Exactamente lo mismo que le sucede a Dylan. Su siguiente paso es visitar a un psiquiatra. Tras una disputa con Kira y una agresión a su compañero de piso, es detenido y enviado por su madre a Serenity Oaks, un hospital psiquiátrico.
Mientras está encerrado allí, un imitador usa su misma imagen de justiciero enmascarado para cometer crímenes en la ciudad. Dylan se había declarado culpable y confesado sus crímenes al psiquiatra, que no le hará caso. Un giro de los acontecimientos llevará a una inspectora de policía a seguirle los pasos. Los rusos descubren donde se esconde.
Este nuevo tomo contiene bastante intriga. No se sabe por dónde van a ir los tiros (nunca mejor dicho) y la parte final, inesperada, resulta todo un shock para los lectores. Ed Brubaker ofrece dos finales (uno verdadero y el otro falso) y un epílogo. La revelación de Dylan es un guiño al narrador de una película muy conocida dirigida por otro maestro en su profesión, que mejor no revelo para no fastidiar la sorpresa.
La edición de Panini Cómics es idéntica en los cuatro tomos. Es clavada al TPB de Image, solo que en tapa dura. Incluye los números 15 al 20 de la edición americana. Y tras el puro cómic, encontraremos las portadas (una de ellas alternativa) y un listado visual de otras obras de la pareja de autores.
En resumidas cuentas, «Kill or be Killed» se cierra con un final perfecto, como toda la historia en sí. El trabajo de Ed Brubaker y Sean Phillips en esta serie es soberbio. La lectura atrapa desde la primera a la última página. No hay nada de relleno, todo transcurre como debe ser. La trama está hilvanada con precisión milimétrica. Sean Phillips vuelve a demostrar que es el dibujante idóneo para este tipo de historias con ingredientes criminales y realistas. No me cansaré de elogiar esta serie, ya que rebosa calidad por todas partes. Es altamente recomendable para lectores adultos.

Kill or be Killed #4
Autores: Ed Brubaker y Sean Phillips
Edición original: «Kill or be Killed» núms. 15 a 20
Fecha de publicación: Julio de 2021
ISBN: 9788413349916
Formato: 18×27,5cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 176
Precio: 19,95 euros