Ya tenía yo ganas de quitarme el triste sabor de boca que me dejó el anterior título de Grapa! y lo cierto es que tenía bastante claro que si alguien podía ofrecer una buena historia esos eran Gol y Pedro Camello, quienes ya demostraron de lo que son capaces con “Cruz Negra: La Frontera” y que con “Julián” repiten, o mejoran, lo visto allí.

Julián

Guión: Gol
Dibujo: Pedro Camello
Grapa, 17 x 23,5 cm., 32 páginas a color
Avance
Precio: 4€

Julián, el escudero del monje Cruz Negra, frey Juan de Santihervás, es mudo y enigmático. De origen montañés, Julián se crió con su familia, en medio de la salvaje naturaleza. Apartados del mundo, los montañeses se valían por si mismos. Su vida , lejos de ser idílica, era áspera y despiadada, como las sierras que habitaban. Pero los peligros y necesidades de esta vida primitiva se quedaban en nada ante la devastadora visita de los guerreros del medievo. Un aciago día, la aldea montañesa vio llegar una partida de mercenarios, supervivientes de una reciente batalla. Ese día comenzó el horror.

Hace algo más de un año Aleta publicó el primer número, de dos, de Cruz Negra: La Frontera en un esfuerzo por emular al cómic europeo y ofrecer a los lectores un escenario ambientado en el Duero. Poco después llego la segunda, y última, entrega de Cruz Negra: La Frontera II, donde Gol y Pedro Camello situaban la acción en una zona que durante dos o tres siglos suponía la frontera entre los reinos cristianos y los musulmanes, un territorio prácticamente despoblado de habitantes, donde los ejércitos, mercenarios y desertores estaban más que presentes y donde los pocos habitantes que se asentaban en esa zona solían tener una esperanza de vida prácticamente nula. Un escenario realmente apetecible para estos dos amantes de la Historia ibérica y que, tras sorprendernos muy gratamente con ambos volúmenes de Cruz Negra: La Frontera regresaron hace un par de meses de la mano del sello editorial Grapa! para narrarnos el origen de uno de los personajes de Cruz Negra: estamos hablando de Julián, el escudero del frey Juan de Santihervás, que se descubrirá como uno de los habitantes de la extrema y dura tierra del Duero.

Sin querer reventar la historia diré que Gol es un poco sádico y es que… buff, es un origen que… ¡ríete de la chorrada de origen de Lobezno! Eso sí, es un origen acorde con la época y que nos explicará, perfectamente, porqué Julián es cómo es y que volverá a incidir en los peligros de la vida montañesa en esa zona. Peligros que quedan muy claros tras la lectura del texto “los habitantes de la frontera”, firmado por Pedro Camello, y que debería haber ido al comienzo de la grapa a fin de ambientar la historia y de prepararnos para una lectura que resulta dura y que rompe con los habituales cuentos de fantasía, no hay más que analizar los resultados de las acciones de Julián para descubrir que rompe con todos los tópicos de la fantasía.

En cuanto al trabajo de Pedro Camello en el apartado gráfico… lo lamento, pero no puedo ser imparcial, me encanta el trabajo de Pedro, es uno de esos autores que mezcla el estilo cartoon con una eficaz narrativa y grandes dosis de expresividad con un resultado final que a mi siempre me ha encantado (no, no os voy a dar la tabarra con que si Treyes era una maravilla, pero sí que os recordaré que su Guido el Negro también es muy recomendable) y que en Julián no tiene nada que envidiar al nivel mostrado en Cruz Negra e incluso lo supera por momentos.

En cuanto a la edición de Grapa! nos encontramos con la pega de un precio que algunos lectores encontrarán muy elevado, cuatro euros. En esos momentos es cuando hay que recordar lo que cuesta cualquier otro tebeo de autores españoles, hacer unos pequeños cálculos dividiendo precio por número de páginas, y descubrir que estamos ante un precio muy competitivo. Sigo diciendo que me encanta la apuesta por Grapa! y sólo puedo lamentar que el artículo de Pedro no estuviese al comienzo del tebeo.

Julián es una historia breve, cruel y auténtica, quizás no sea del gusto de todo el mundo (desde luego no de aquellos que buscan un héroe a la antigua usanza) pero en un momento en el que el cómic histórico europeo parece estar dando buenos resultados a otras editoriales es el momento de volver los ojos hacia el producto español, y hay que reconocer que Julián es una muy buena piedra de toque antes de atreverse a adquirir Cruz Negra, algo que será inevitable tras leer Julián.