Hôtel Transylvania” de Chelsea Yinn Yarbro, no es un libro fácil de digerir pero, desde luego, es un ejemplo de la maestría de una escritora que a finales de los años setenta ya daba sopas con honda a la mayoría de escritores de vampiros de la actualidad y supo crear un personaje que ha sabido perdurar hasta nuestros días con más de dos decenas de novelas publicadas. 

“Hôtel Transylvania” (Chelsea Yinn Yarbro, Alamut Editorial)Hôtel Transylvania
Chelsea Quinn Yarbro
Traducción: Manuel de los Reyes.
Páginas: 304 
ISBN: 978-84-9889-035-8
Formato: 15,5x23cm.
Rústica con solapas
Precio: 18,95 euros

Cuando la joven Madelaine de Montalia conoce a la sensación del París de 1740, el cortés Comte de Saint-Germain, ambos saben que han encontrado la verdadera pasión. Ni siquiera la revelación de que Saint-Germain es un vampiro inmortal conseguirá que Madelaine ponga en duda sus sentimientos, pues sabe sin temor a equivocarse que Saint-Germain no es ningún monstruo. Otras plagas más reales azotan París, sin embargo. Valiéndose del privilegio de sus títulos para encubrir sádicas violaciones y asesinatos ignominiosos, un grupo de nobles adoradores del diablo conspiran para secuestrar a la virginal Madelaine. A fin de salvar a la mujer que ama, el martirizado Saint-Germain deberá hacer frente a una tétrica conspiración arcana… así como a impías criaturas armadas con los poderes del mismísimo averno.

Antes comenzar a hablar de Hôtel Transylvania, de Chelsea Qinn Yarbro, habría que comentar que, lamentablemente y por el momento, Alamut no va a poder continuar con la edición de las aventuras de Saint-Germain (aunque su editor parecía más que dispuesto a intentarlo). Pero eso no es impedimento para que el lector pueda disfrutar con este Hôtel Transylvania ya que cada libro (en los USA la saga consta de, por el momento, 25 libros, si eso no habla de la calidad de estos libros y 2 historias cortas) es autoconclusivo, aunque eso no evita que te quedes con ganas de saber más sobre este personaje tan interesante y especial.

Después de la única mala noticia que puedo daros sobre este libro pasemos, ahora sí, a hablar de Hôtel Transylvania, el libro de presentación de Saint-Germain/Príncipe Rakoczy un vampiro, noble, alquimista, músico, espadachín…que aterriza en el Paris de la corte de Luis XV para deslumbrar con su personalidad a toda la aristocracia del momento en un libro que, por fuerza, nos recordará a las Amistades Peligrosas (libro de Pierre Choderlos de Laclos posteriormente convertido en películas), y es que si de algo puede presumir Chelsea Quinn Yarbro (y puede presumir de mucho) es de su excelente trabajo de documentación (el conde Saint-Germain realmente existió y vivió en la corte de Luis XV) y de la maravillosa recreación que hace de la sociedad parisina, de su habla, de su ropa, de sus costumbres… sólo por ese trabajo ya merece la pena el libro, pero si además tenemos a un personaje como Saint-Germain… que, en fin, como decía, le da sopas con hondas a los vampiros de Anne Rice, no quiero ni que os imaginéis el salto literario que hay de los “libros” de Crepúsculo a este Hôtel Transylvania que se escribió en 1978 y aún es, a día de hoy, uno de los libros de vampiros con más calidad literaria por página que me he encontrado.

Pero entremos a hablar de la historia, Saint-Germain aterriza en Paris y se aloja en el Hôtel Transylvania, aunque se nos deja caer que ya ha estado en la Corte unas décadas antes. Desde su llegada se convierte en una estrella en ascensión que va atrayendo más y más atención, al igual que la joven recién llegada Madeline de Montalia que conquistará el corazón de Saint-Germain. Desgraciadamente hay un tercer recién llegado a la Corte, un personaje que en el pasado aterrorizó a Paris y que ahora regresa para retomar sus prácticas satánicas (explicadas con todo lujo de detalles), este personaje nos demostrará que aunque Saint-Germain sea un vampiro no tiene porqué ser malvado (sí, sí,  Chelsea Quinn Yarbro tuvo la idea más de 20 años antes que otros autores más famosos) y que el ser humano es, con mucho, un monstruo más aterrador. Si a esto le unimos el detalle de que la autora ha refinado la figura del vampiro (pero no como lo hizo Stephenie Meyer, que se inventó lo que quiso, sino revisando las leyendas sobre vampiros a lo largo y ancho del mundo) y que no estamos ante un super-vampiro, pues obtenemos un ser con sentimientos, debilidades y pasiones. Repito, esto lo publicó en 1978.

Por lo demás habría que decir que sorprende lo sólido del libro, cómo se estructura la historia (hay narración separada por distintas cartas que hacen referencia a lo tratado en la narración, avanzan la trama y, en ocasiones, rellenan huecos argumentales a la vez que nos muestran la importancia del correo en esa época), la crueldad de los adoradores de Satán y lo bien llevada que esta la historia de amor entre Madeline y Saint-Germain (al principio temí encontrarme ante una historia típica de novela romántica, nada más lejos de la realidad) sin caer en pedantería y “moñeces”. Vamos, que estamos ante un anti-Crepúsculo, una novela de vampiros REAL, que no se inventa chorradas como vampiros gusiluz ni que ofrece una narración sencilla, plana y de poco talento. Estamos ante el beluga de las novelas de vampiros si me permitís la expresión.

No hay que dejar de hablar de la sensacional portada de Alejandro Colucci, un genio del dibujo, que aquí nos muestra uno de sus mejores trabajos sabiendo captar la personalidad de Saint-Germain quizás tan bien como la propia autora.

Llegado al momento de la recomendación me veo en la difícil tarea de animaros a leer un libro que, desgraciadamente, no va a ver publicados más capítulos de las aventuras de su protagonista, pero es que Hôtel Transylvania es un gran libro que merece muchísimo la pena, así que sí, os recomiendo su lectura, quién sabe, estamos en época de milagros (Navidades) así que soñemos…