No creo que quede un sólo alma de las que visitan Vía-News.es que no sepa de mi devoción y admiración hacia la figura de David Weber y de su creación más popular: Honor Harrington. Es una serie que sigo en la edición española de La Factoría de Ideas desde hace muchos años, pero me ha podido la impaciencia y he acabado por lanzarme sobre la edición original, alcanzando, por el momento, la décima entrega titulada «War of Honor«… y empezando ya la undécima.

War of Honor
David Weber
Editor: Baen Books
Fecha de publicación: 2002
Capítulos: 59 + prologo
Previo: Ashes of Victory
Siguiente: At All Costs

No one wanted another war
Thomas Theisman didn’t. After risking his life and a fresh round of civil war to overthrow the Committee of Public Safety’s reign of terror and restore the Republic of Haven’s ancient Constitution, an interstellar war was the last thing he wanted.
Baron High Ridge didn’t. The Prime Minister of Manticore was perfectly happy with the war he had. No one was shooting anyone else at the moment, and as long as he could spin out negotiations on the formal treaty of peace, his government could continue to milk all those «hostilities only» tax measures for their own partisan projects.
His Imperial Majesty Gustav didn’t. Now that the fighting between the Star Kingdom and the Havenites had ended, the Andermani Emperor had his own plans for Silesia, and he was confident he could achieve them without a war of his own.
Protector Benjamin didn’t. His people had made too deep a commitment to the Manticoran Alliance, in blood as well as treasure, for him to want to risk seeing it all thrown away.
And Honor Harrington certainly didn’t. The «Salamander» had seen the inside of too many furnaces already, knew too much about how much war cost.
Unfortunately, what they wanted didn’t matter….

Como veis, y como prometí, no me he podido resistir y tras finalizar Ashes of Victory (novena entrega de la saga de Honor Harrington) inmediatamente me puse a leer la siguiente entrega. No es que hiciese ningún tipo de esfuerzo por resistirme, llevo demasiados años queriendo leer esta saga y me temo que a estas alturas ya no me puede parar nadie (y sí, claro, ya tengo preparada la lectura de “At all Cost”). Antes de continuar os informaré de que Baen Books, la editorial que publica estos libros en origen, tiene una política tan interesante que hasta pone a disposición, gratuita, de los lectores todos los libros que componen la saga de Honor Harrington. Así es como me pude hacer con los libros que me faltaban para poder hacer la prueba de leer a Honor en inglés. No os negaré que cuesta, que no es una lectura tan sencilla como una en castellano, pero creo que merece la pena. Por si estáis interesados, aquí tenéis el enlace para la descarga de todos los libros y si le compráis a Baen algún libro o ebook… me parecería justo. Y, ya de paso, os invito a ver esta galería de imágenes basadas en los libros de Honor, de la que he tomado prestadas un par de imágenes.

Pero vamos a hablar de War of Honor, tras los acontecimientos de Ashes of Victory nos quedaba muy claro que el nuevo Gobierno manticorano era una panda de inútiles de mucho cuidado y el anti-clímax que supuso la decisión del Gobierno de detener a la VIII Flota justo antes de decapitar a Haven será una decisión por la que tendrán que pagar un precio. Así, aunque a priori parecería que el nuevo gobierno havenita facilitaría la paz con el Reino Estelar el hecho del cambio de Gobierno manticorano, unido a cierto deseo revanchista de algunos havenitas, irá complicando más y más unas negociaciones de paz que se han dilatado durante 4 años y que han servido para que, entre bambalinas, los havenitas recuperen su potencia naval mientras el Reino Estelar hace justo lo contrario, es lo que tiene a los aristocráticos gobernando, el Baron High Ridge y su “tropa” se las apañan para alienar a sus mejores hombres, atacar la reputación de White Haven y Honor, y forzar a esta a regresar a Silesia.

Así que gracias a la chulería y estupidez (a partes iguales) del Gobierno de High Ridge se va cociendo, lentamente, una nueva guerra con Haven, a pesar de que ahora los que gobiernan Haven sean los “buenos” y el lector se encuentre simpatizando bastante más con los havenitas que con el gobierno manticorano.

Naturalmente la Salamandra, Honor, acabará por aterrizar de nuevo en el fuego, sin una cantidad adecuada de hombres y/o naves intentará frenar a los Andermanis de emprender un frente de batalla por Silesia y declarar la guerra a un Reino Estelar cada vez más asediado, a pesar de que su propio Gobierno crea que todo va bien y se permita robar a manos llenas.

Como curiosidad os diré que la lectura de War of Honor ha coincidido con el Debate del Estado de la Nación y eso de estar leyendo sobre políticos corruptos mientras algunos de los nuestros asomaban su jeta por el Congreso de los Diputados… en fin, ha sido muy adecuado para dar más contexto al libro y para ver que realidad y ficción están mucho más cercanos de lo que nos gustaría.

Me ha encantado cómo David Weber maneja la acción, política se entiende, cómo va tensando las relaciones entre unos y otros, cómo va creando en el lector el sentimiento de que la guerra es inevitable y que tan sólo queda por saber si quedará algo que Honor pueda proteger y salvar (porque tiene que hacerlo ella, ¿vale?) porque lo que está claro es que en manos de High Ridge el Reino Estelar se enfrenta a su ruina, como ha quedado demostrado en estos dos libros, y es que se nota que High Ride es uno de esos políticos arrogantes que buscan su propio beneficio y no el de los ciudadanos (y aquí me vais a perdonar el ser malvado, sí, para mí tienen la cara de Rajoy, Barcenas y demás).

Eso sí, me sigue llamando la atención ver cómo prosperan los graysonianos, la verdad es que echar la vista atrás, muuuchos libros atrás, para ver cómo se han desarrollado (ellos y cualquier otro personaje) hace que la serie gane en interés, por cómo crecen, sufren, luchan y, en ocasiones, mueren los personajes, buenos o malos (¿os recuerdo que Honor ha perdido un ojo y un brazo?).

En definitiva, otra nueva y maravillosa lectura que tan sólo me deja con cuatro libros por leer; At All Costs, Mission of Honor, A Rising Thunder y Shadow of Freedom, y que, como ya os he dicho, ya he comenzado porque, una vez más, ¡David Weber te odio! Al final voy a acabar quemando mi Kindle de estas sesiones maratonianas de lectura.