Tras los acontecimientos vistos en el volumen “Green Lantern: Apagón” a la franquicia le llega un lavado de cara. Sí, otro. Así que toca descubrir qué va a ser de Kyle Rayner, el que fuese único Green Lantern durante diez años y que ahora emprende un nuevo camino de la mano de Justin Jordan.

Green Lantern: Nuevos Guardianes num 1

Edición original: Green Lantern: New Guardians núms. 31 a 34 y annual núm. 2 USA
Guión: Justin Jordan
Dibujo: Brad Walker, Stephen Segovia, Diogenes Neves, Edgar Salazar, Rooney Buchemi, Jed Dougerhty
Tinta: Rob Hunter, Andrew Hennessey
Color: Alex Sinclair, Hi-Fi
Formato: Libro rústica, 136 págs. a color.
12,95€

Kyle Rayner es ahora el White Lantern y, como tal, es capaz de manipular el poder de todos los colores del espectro emocional. Hace poco, se lanzó a recorrer el universo junto a los Guardianes Templarios y la Zafiro Estelar Carol Ferris. Durante la batalla contra Relic, un enemigo de otra dimensión, pareció morir para rellenar la reserva del mencionado espectro emocional, cuyo agotamiento supondría la destrucción del cosmos. No obstante, aunque el Cuerpo de Green Lanterns lo ignore, Kyle está vivo y continúa con su misión.

De vez en cuando me dejo “caer” por la franquicia Green Lantern para ver cómo van las cosas, hace un par de meses me leí el volumen de Green Lantern: Apagón y me gustó, parecía un interesante punto de partida y, cómo no, un buen motivo para reencontrarme con unos personajes que habían sido marcados por la épica que Geoff Johns le imprimió al sello editorial, a pesar de que al final se perdiese en tanto enfrentamiento cósmico y arrastre con ello al resto de personajes de la editorial. Pero soplan nuevos vientos para Green Lantern, como así lo hace también para el resto de personajes asociados a él y Nuevos Guardianes es un buen ejemplo de ello.

Como he comentado suelo pasearme por las series de Green Lantern con motivo de los grandes acontecimientos (de casi todos ellos, al menos) pero a Kyle Rayner lo tenía un poco perdido de vista, suele aparecer, con mayor o menor nivel de poder, en todos los cross-over pero todos los detalles sobre su vida personal quedan bastante difuminados, así que ver este primer volumen, esperaba, me serviría para saber mejor qué habían hecho de él. Dicho esto, al grano.

Hay una cosa que me preocupa de los “personajes cósmicos” y es que los autores no se suelen preocupar de mostrarnos su hogar, su día a día, suelen ser personajes que son embarcados en una especie de cruzada que les suele llevar a partirse la cara con todo sujeto que se cruce en su camino y Kyle, bueno, él comienza partiéndose la cara a sí mismo, o al menos a su megapoderosa mitad oscura para, acto seguido, enfrentarse a un planeta sentiente y asesino y, finalmente, a una nueva amenaza dentro del Nuevo UDC que se presenta de la mejor manera posible: torturando a un Guardián, lo que incluye varias amputaciones (Geoff Johns lo puso de moda hace años y ahora es una constante del nuevo Universo DC), una buena carta de presentación de los psiones, sin duda.

El caso es que entre tanta amenaza a algún genio se le ha ocurrido que había que ofrecerle a Kyle un nuevo interés romántico (sí, otro, desde que se encontró a su novia en la nevera Kyle va de flor en flor) y qué ese interés fuese: Carol Ferris, una Zafiro Estelar y la EX de Hal Jordan… y, bueno, dejando aparte mi fidelidad personal hacia Hal el hecho es que Carol debería ser “un poquito mayor” que Kyle (décadas) y teniendo en cuenta que los cambios del nuevo Universo DC no han sido tan grandes en las franquicias de Batman y Green Lantern (porque son las que mejor funcionaban) pues estamos ante una relación entre un chaval de unos ¿30 años? y una mujer de unos ¿45 años? Algo que me parecería bien si se tuviese en cuenta a la hora de hablar de la relación entre ambos personajes, así como si viésemos algún tipo de auténtico romance entre ellos, tal y como Justin Jordan los ha presentado la verdad es que parecen más un par de adolescentes caprichosos que no saben cómo tener las manos quietas. No me “pegan” nada, aunque habrá que ver por dónde lleva el guionista sus pasos…

Dejando el hecho de la relación aparte hay que decir que el tomo se lee de un tirón, esta entretenido y se hace ameno, no me mata la intriga por saber lo que va a suceder (algo que lastra esa relación fallida, o al menos para mí), pero ha sido interesante.

En el apartado gráfico es donde encuentro más problemas, y es que me parece chocante que en el primer número de una serie regular se recurra a ¡¡tres dibujantes!!! que ofrecen un nivel bastante desigual, y no me parece que la decisión de que la aventura sea, en parte, onírica para justificar el contar con Stephen Segovia, Edgar Salazar y Jed Dougerhty que, francamente, ofrecen un nivel bastante regulero.  Diogenes Neves firma la siguiente historia y, bueno, hace un trabajo aceptable, sin más. En el tercero nos encontramos con un Brad Walker que es el que más me ha gustado por ser el único que ofrece un estilo fresco y juvenil y que repite en el último número junto a Rooney Buchemi… Dejando aparte que el nivel general de este volumen me parece “regularcillo” os diré que me convence bastante más Brad Walker que el resto de dibujantes, pero que me parece absolutamente criminal para una serie que en el primer TPB de un cambio completo en un serie regular (me da igual que hablemos de 4 números de la serie regular y de un anual) te encuentres hasta con seis dibujantes. 

En cuanto a la edición de ECC está, como acostumbra, a la alta calidad que nos ofrecen al incluir textos y artículos relacionados, o no, con el título en cuestión. 

En definitiva, Green Lantern: Nuevos Guardianes no empieza del todo mal, pero entre lo de la relación con Carol y tanto baile de dibujantes como que le quitan brillo a todo lo que esta serie nos puede ofrecer. Aún así hay puntos interesantes a su favor… ya veremos si me subo al tren.