Todo lo bueno se acaba. Dure lo que dure llega un momento en el que las series deben cancelarse, o cerrarse, y tras doce años «Fábulas» se ha ganado un cierre por todo lo alto que contará con la colaboración de sus creadores Bill Willingham y Mark Buckingham en un pre-cierre sangriento y nada esperanzador para el próximo, y último, volumen. El título, Felices para siempre, no podría ser más falso.

Fábulas Nº. 22: Felices para siempre – Conclusión

Edición original: Fables núms. 145 a 149 USA
Guión: Bill Willingham, Matthew Sturges
Dibujo: Mark Buckingham, Terry Moore, Shawn Mcmanus, Russ Braun, Nimit Malavia
Tinta: Andrew Pepoy, Dan Green, Steve Leialoha
Color: Lee Loughridge, June Chung, Andrew Dalhouse
Formato: Libro rústica, 112 págs. color.
11,5€

Nueva York sufre una salvaje oleada de asesinatos provocada por una bestia que podría ser Feroz renacido. Esta posibilidad fuerza a las fábulas a salir de su retiro e intervenir de forma abierta en los asuntos mundanos. Pero la captura del lobo no será tarea fácil, como tampoco lo será descubrir quién se esconde tras su resurrección. Al mismo tiempo, otra amenaza planea sobre el reino de las fábulas. Se trata de las tensiones crecientes entre los partidarios de Blanca Nieves y los de Rosa Roja. ¿Serán capaces de dejar su rivalidad a un lado e impedir una guerra que parece inminente?

En este volumen de Fábulas, el guionista Bill Willingham y los dibujantes Mark Buckingham, Steve Leialoha y Russell Braun sientan los cimientos del épico final de la serie.

Me da algo de pereza echar la vista atrás para descubrir desde qué momento de mi vida me enamoré de una serie tan novedosa como Fábulas, pero me da mucha más pena aún el pensar que Fábulas se acaba, una serie que no sólo me ha hecho pasar ratos maravillosos sino que además me ha hecho apreciar, aún más, los cuentos clásicos de mi niñez. El ejercicio que han realizado Bill Willingham y Mark Buckingham es, sencillamente, un derroche imaginativo-visual que, en justicia, debería haber culminado en una serie de televisión que intentase aproximarse a la calidad de los guiones y a esas páginas repletas de fantasía que Buckingham nos ha regalado a lo largo de los años. Pero no ha podido ser, toca “conformarse” con una historia final que pondrá el mundo de las fábulas patas arriba y que pivotará en torno al enfrentamiento entre Blancanieves y Rosa Roja… e imaginad el grandísimo trabajo que han realizado estos dos portentos con Fábulas que no puedo dejar de afrontar la lectura de cada página con una sensación agridulce porque, bueno… ya habréis leído el tomo, espero…

Las fábulas están aterrorizadas por la transformación de Lobo en una criatura asesina que acabó con la vida de Osma y Bestia en Felices para siempre, el anterior volumen, y que en este se enfrenta a Roja y Campánula, que salvan la vida por poco, dejando el duelo en empate. Poco después Roja descubrirá el porqué de esa enemistad que enfrenta a ambas hermanas y que reserva su final para el próximo, y definitivo, volumen. Además el príncipe Brandish hace de las suyas y acaba con Lancelot también (en un duelo ridículo en el que el “honor” es tratado de una forma excesivamente ingenua), por no hablar de que cierto anillo de cristal cae en manos de Roja, que planea utilizarlo para acabar con su hermana y robar el amor de Lobo.

Como veis Bill Willingham quiere despedirse con un final por todo lo alto en el que no falten las muertes de personajes (ya llevamos unas cuantas, y algunas realmente cruentas) pero a la vez se preocupa de ir cerrando cabos sueltos, con lo que esto huele cada vez más al final… y eso no hace otra cosa que entristecerme, y es que son casi 12 años acompañado por estos personajes, los voy a echar de menos.

Parte de lo cual es culpa del trabajo de Mark Buckingham que, en parte gracias a esta serie, acabó por dejar definitivamente atrás cualquier crítica por tener un estilo similar a Chris Bachalo en sus inicios y que se ha descubierto como un gran dibujante y narrador, sin duda Fábulas no hubiera sido la misma serie sin él a los lápices, por mucho que se marchase durante unos números o haya necesitado ayuda en otros. 

En definitiva, se echará mucho de menos al tándem creativo que convirtió una serie “de cuentos” en la mejor serie de Vertigo, y una de las mejores de todo el panorama de los USA, durante varios años y que ahora se va a despedir… próximamente. Se les echará de menos, pero estoy deseando leer cómo acaba la historia, a ver si vemos un final feliz de verdad.