El pasado viernes, día 12 de Octubre, llegaron cinco películas a la cartelera de nuestro país. Para todos los gustos y todos los públicos, incluyendo un nuevo intento de Robert Pattison para ganarse el prestigio como actor que ya se ha ganado como figura dela prensa rosa, un nuevo intento de Tim Burton de recuperar la senda del cine en mayúsculas que había dejado atrás enlazando producciones mediocres una detrás de otra, un nuevo intento del cine español de acercarse a las producciones de Hollywood con efectos especiales abrumadores y lágrima fácil, o el intento de una película friki en toda regla de ganarse el favor del público mayoritario: Cosmopolis, Frankenweenie, Lo imposible, Iron Sky y Bypass.

Si Robert Pattison estaba deseando liberarse de la pesada losa del vampiro Edward de «Crepúsculo» y del ruido de tabloides de la prensa rosa no podía haber elegido mejor solución que embarcarse en una película del singularísimo director canadiense David Cronenberg («La Mosca», «Videodrome», «La zona muerta», «Inseparables», «Crash», «Una historia de violencia», «Promesas del Este», «Un método peligroso»,…), una figura del cine más extraño, experimental, sin género definido, no clasificable, que también cuenta con nombres como el griego Giorgos Lanthimos, David Lynch, Abel Ferrara, el polémico danés Lars von Trier, o Wes Anderson, entre otros.
«Cosmopolis» es la adaptación cinematográfica de la novela homónima del estadounidense Don DeLillo, de gran la densidad psicológica, cuya trama gira en torno a un joven multimillonario, Eric Packer, cuyo apacible camino en su limusina para cortarse el pelo se convertirá repentinamente en una odisea de veinticuatro horas por las calles de Manhattan, donde su fortuna correrá un gran peligro.
Esta coproducción de Canadá, Francia, Portugal e Italia (importante el detalle de que dos países severamente afectados por la crisis económica sean productores de ésta película sobre los desmanes de los avariciosos magnates de Wall Street) sirve para que Cronenberg se sumerja en las cloacas de una era del capitalismo que está llegando a su fin. Protagonizada por Robert Pattinson, Sarah Gadon, Juliette Binoche, Paul Giamatti, Samantha Morton, Sarah Gadon, Jay Baruchel y Mathieu Amalric, entre otros, el protagonista de «Cosmopolis» es Eric Packer, un chico de oro de las altas finanzas con una obsesión: que le corten el cabello en la peluqueria de su infancia, situada en los suburbios de la ciudad. A medida que transcurre el día, el caos se adueña de la atmósfera y él asiste impotente al hundimiento de su imperio. Además, está seguro de que se disponen a asesinarle. (www.cosmopolisthefilm.com)

«Vincent» fue un cortometraje que Tim Burton imaginó mientras trabajaba para Walt Disney Pictures, una época que el director de Burbank suele recordar con desagrado porqué la compañía no le permitía dar forma a sus ideas oscuras y su universo de antihéroes retorcidos y tétricos. Durante un par de meses convenció al animador Rick Heinrichs, al animador de muñecos Steven Chiodo y al cámara Victor Abdalov para dar forma, en seis minutos en formato stop-motion y en blanco y negro, a la historia de un niño de siete años, Vincent Malloy, lector de Edgar Allan Poe y seguidor del actor de películas de terror Vincent Price (que, a su vez, prestó su voz como narrador). «Vincent» recibió numerosos reconocimientos por parte de la crítica especializada durante su proyección en algunos festivales internacionales de cine, pero la Disney la recibió con frialdad y sin ningún entusiasmo.
Dos años después Tim Burton estrenaba su segundo cortometraje, titulado «Frankenweenie» y protagonizado por Barret Oliver, Daniel Stern y Shelley Duvall. Filmado en blanco y negro con una duración aproximada de treinta minutos, narraba la historia de un chico que resucitaba a su perro atropellado por un camión de entre los muertos al estilo de «Frankenstein» de James Whale. De nuevo Burton sufrió el rechazo de la Disney, que consideraba que la cinta era «demasiado terrorífica para sus audiencias más jóvenes», e invitó al director a abandonar la compañía, aunque con «Frankenweenie» ganó algunos premios y significó el salto definitivo de Tim Burton y su peculiar lenguaje lúgubre.
Casi treinta años después, Tim Burton («Alicia en el país de las maravillas», «Pesadilla antes de Navidad», «Ed Wood», «Bitelchús»,…) regresa a la misma película, a la historia del pequeño Victor y como lleva a cabo un experimento científico para traer a su adorado perro Sparky de nuevo a la vida, lo que lo llevará a enfrentar inesperadas, y a veces monstruosas, consecuencias. Y de nuevo con Walt Disney Pictures, que ya no considera «no aptas» las películas del director de «Vincent» y el corto «Frankenweenie».
«Frankenweenie» nos cuenta como, tras la inesperada muerte de su adorado perro Sparky, el pequeño Victor se vale del poder de la ciencia para traer a su mejor amigo de regreso a la vida… con unos pocos ajustes menores. Victor intenta ocultar su creación, pero cuando Sparky logra salir, los compañeros de escuela de Victor, sus maestros y el pueblo entero aprenderán que crear una nueva vida puede convertirse en algo monstruoso.
Animada con la técnica stop-motion (fotograma a fotograma) ya empleada en esa primera «Vincent» o en «Pesadilla antes de Navidad», «Frankenweenie» está rodada en blanco y negro y renderizada en 3D, lo que eleva el estilo clásico de animación a una experiencia completamente nueva. Las voces de la versión original de la película cuentan con actores de prestigio como Winona Ryder, Catherine O’Hara, Martin Short, Tom Kenny, Conchata Ferrell, Martin Landau, Robert Capron, Charlie Tahan, Atticus Shaffer o James Hiroyuki Liao, entre otros. Y la música de Danny Elfman, como en casi todas las películas de Burton.
Nuestro querido Tim Burton, últimamente capaz de lo mejor y de lo peor, con ese estilo suyo tan propio e inconfundible que mezcla colores contrastados, el negro como emblema, ambientaciones góticas, personajes extremos cercanos al grotesco, el romanticismo (en referencia al movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII), su icono Johnny Depp, viejas referencias catódicas, clásicos del cine pulp,… vuelve a los orígenes con «Vincent» para, quizás, reencontrar la senda correcta y rectificar un camino que se estaba torciendo. Nosotros confiamos ciegamente en él. (http://disney.go.com/frankenweenie/)

En «Lo imposible» («The impossible»), la familia norteamericana formada por María, Henry y sus tres hijos comienzan sus vacaciones de invierno en Tailandia, en busca de un descanso merecido en un paraiso tropical. Pero en la mañana del 26 de Diciembre, mientras disfrutan de sus relajantes vacaciones en la piscina tras la celebración de la Navidad y Nochebuena, un terrible rugido emerge del centro de la tierra. Mientras María se paraliza de miedo, un inmenso muro de agua oscura corre por los jardines del hotel hacia ella.
Enmarcada en el género del cine de catástrofes, pero lejos de las hilarantes y pseudocientíficas «El día de mañana», «Poseidón», «2012» o «Deep impact», «Lo imposible» es una película muy realista y emocional, basada en la experiencia de una familia de turistas cualquiera en el trístemente célebre tsunami del Índico de las Navidades del 2004 que acabó con la vida de miles de personas en el sudeste asiático (230.000 personas según las cifras oficiales) y cambió para siempre la vida de miles de familias alrededor del mundo cambió.
Todo un reto para el director Juan Antonio Bayona que, tras el enorme éxito cosechado con su primera película «El Orfanato», se ha atrevido con una superproducción de 30 millones de euros, producida por Telecinco Cinema y Apaches Entertainment y distribuida por Warner Bros., y un reparto de altísimo nivel con Naomi Watts, Tom Holland, Ewan McGregor, Marta Etura, Geraldine Chaplin, Oaklee Pendergast, Samuel Joslin, Dominic Power, Sönke Möhring, Olivia Jackson, Natalie Lorence, Nicola Harrison, Bruce Blain, Johan Sundberg, Teo Quintavalle o Jan Roland Sundberg, entre otros. Con esta película Bayona, que se embarcó en el proyecto al conocer la historia de una familia española que explicó su vivencia durante sus vacaciones en Tailandia por la radio, ha intentado presentar a unos personajes «que están haciendo frente a la idea de la muerte» exprimiendo al máximo las posibilidades del magnífico guión de Sergio G. Sánchez («Fin», «El Orfanato»).
La cinta, de producción española, llegará a la gran pantalla el próximo 11 de Octubre. (www.telecinco.es/t5cinema/cine-2012/lo-imposible/)

Cuando parecía que el cine actual era un terreno de juego exclusivo de los blockbusters y de las grandes producciones norteamericanas rellenas de efectos visuales, y que estaba vetado a las producciones más minoritarias, a las apuestas más arriesgadas o a los experimentos artísticos más audaces, cuando ni en nuestros sueños más húmedos hubiésemos pensado que «Iron Sky» de Timo Vuorensola tenía la más mínima posibilidad de llegar a las salas de cine y que era carne de DVD,… la realidad viene y nos sorprende. Por desconfiados. Por malpensados.
Y es que el argumento de «Iron Sky», escrito a ocho manos por Johanna Sinisalo, Jarmo Puskala, Michael Kalesniko y Timo Vuorensola, roza el paroxismo: en los últimos momentos de la Segunda Guerra Mundial, un programa secreto formado por un grupo de nazis logró escapar de la destrucción huyendo al lado oscuro de la Luna. Durante setenta años de sumo secretismo, los nazis construyeron una gigantesca fortaleza espacial y una armada masiva de platillos voladores. Muy pronto, esta imparable flota pondrá rumbo a la Tierra, provocando el regreso triunfante del Cuarto Reich. Cuando el astronauta Americano James Washington aterriza su Lunar Lander demasiado cerca de la base secreta nazi, el Führer lunar decide que el glorioso momento de reconquistar la Tierra ha llegado más pronto de lo esperado. Washington intenta convencerles de que él es un simple actor en una acción promocional para la campaña estadounidense, ¿pero qué podía ser sino un mensajero del inminente ataque por parte de las fuerzas terrícolas? ¡El Cuarto Reich debe actuar de inmediato! Antes de que los Nazis puedan ejecutar su invasión necesitan terminar su nave principal, una descomunal máquina de guerra llamada Götterdämmerung. Pero no pueden hacerlo sin recurrir a la moderna tecnología de la Tierra, como la del Smartphone que encontraron en el bolsillo de Washington. Dos oficiales nazis, el despiadado Klaus Adler y la idealista Renate Richter, viajan a la Tierra con Washington para hacerse con estos sistemas avanzados. Sin embargo, Klaus no tiene ninguna intención de volver jamás a la Luna. Planea hacerse con el poder aliándose primero con la presidenta estadounidense, y después tomando por la fuerza el trono del Führer. Pero cuando la armada OVNI nazi oscurece los cielos, lista para atacar a una Tierra desprevenida, todos, hombres, mujeres y naciones, deben reflexionar sobre sus prioridades. ¿Suficiente dosis de surrealismo cinematográfico de una película hecha a medida para festivales como el de Cine Fantástico de Sitges o similares?
Dirigida por el finlandés Timo Vuorensola («Star Wreck») e interpretada por los desconocidos Julia Dietze, Christopher Kirby, Götz Otto, Udo Kier, Peta Sergeant, Kym Jackson, Stephanie Paul o Monika Gossmann, entre otros, «Iron Sky» es justamente el tipo de película que parece ser: serie Z, humor absurdo, guión ridículo, pero muy divertida. De hecho alguno de nuestros amigos ya ha tenido ocasión de verla y su opinión sigue esta misma senda: «Pero en líneas generales, y aunque me encontré preguntándome a mí mismo ‘¿qué haces viendo esto?’, tengo que reconocer que acabé entrando en el juego de la película y disfrutándola». (www.ironsky.net)

Y también: la producción española «Bypass» de Patxo Telleria, con Gorka Otxoa, Sara Cózar, Barbara Goenaga, Aitor Mazo y Unax Ugalde, donde María, enferma del corazón, se va a morir y Xabi, un amigo, viene desde Barcelona a darle el último adiós. En el camino se entera de que María está enamorada de él, y para darle una alegría, se le ocurre mentirle y decirle que él también. Pero María no muere, y Xabi se ve obligado, para evitar que un disgusto acabe con el débil corazón de María, a fingir una vida de pareja, a espaldas de su verdadera novia, una chica que vive en Barcelona que acaba de quedarse embarazada.

Valoración en IMDB (Internet Movie Data Base en www.imdb.com):
Cosmopolis («Cosmopolis»): 5,6
Frankenweenie («Frankenweenie»): 7,5
Lo imposible («Lo imposible»): 7,7
Iron Sky («Iron Sky»): 6,2
Bypass («Bypass»): Sin valorar

Valoración en Rotten Tomatoes (en www.rottentomatoes.com):
Cosmopolis («Cosmopolis»): 64% (tomatometer), 42% (audience)
Frankenweenie («Frankenweenie»): 87% (tomatometer), 80% (audience)
Lo imposible («Lo imposible»): 89% (tomatometer), 96% (audience)
Iron Sky («Iron Sky»): 37% (tomatometer), 42% (audience)
Bypass («Bypass»): Sin valorar

Valoración en Fotogramas (en www.fotogramas.es):
Cosmopolis («Cosmopolis»): 3/5
Frankenweenie («Frankenweenie»): 3/5
Lo imposible («Lo imposible»): 4/5
Iron Sky («Iron Sky»): Sin valorar
Bypass («Bypass»): Sin valorar