Regresamos a la periódica, a veces diaria, ensalada de nueve carteles de películas de próximo estreno (o recién estrenadas), donde también os ofrecemos una pequeña descripción de la película, una breve crítica de lo que podemos esperar de ella, algunos datos sobre el reparto y alguna información complementaria de interés: El viento se levanta, Pompeya, The Amazing Spider-Man 2: El Poder de Electro y El tour de los Muppets.

El cine del maestro japonés Hayao Miyazaki, desde «Porco Rosso» hasta «El viaje de Chihiro», pasando por «Mi vecino Totoro» o «La princesa Mononoke», ya forma parte del patrimonio cultural y espiritual del País del Sol Naciente. Como tal, su despedida tenía que estar a la altura del mito, y las noticias que nos llegan acerca de «El viento se levanta» («Kaze tachinu»), una biografía animada de Jiro Horikoshi, el ingeniero responsable de los aviones de combate tipo Zero que Japón utilizó en la Segunda Guerra Mundial, señalan que Studio Ghibli ha vuelto a dar forma a una nueva obra maestra.
Cinco años después de «Gake no ue no Ponyo» (en castellano «Ponyo en el acantilado»), Hayao Miyazaki («Mi vecino Totoro», «Porco Rosso», «La princesa Mononoke», «El viaje de Chihiro», «El castillo ambulante»,…) y Studio Ghibli nos presentan «Kaze tachinu» («The Wind Rises» en inglés), escrita y dirigida por Miyazaki, que adapta su manga homónimo basado en la novela de Tatsuo Hori sobre el ingeniero aeronáutico nipón Jiro Horikoshi que diseñó el mítico avión Mitsubishi A6M ‘Zero’ de la Armada Imperial Japonesa en la Segunda Guerra Mundial, y que es recordado como uno de los aviones que atacaron Pearl Harbor en la mañana del 7 de Diciembre de 1941. 
Pero «El viento se levanta» no es bélica sino una oda a una de las pasiones de Miyazaki: la aviación. Y es que el protagonista de la película, Jiro, sueña con volar y diseñar hermosos aviones, inspirados por el famoso diseñador aeronáutico italiano Caproni. Corto de vista desde niño y por ello incapaz de volar, Jiro se une a la división aeronáutica de una compañía de ingeniería en 1927. Su genio pronto es reconocido y se convierte en uno de los más prestigiosos diseñadores aeronáuticos.
La música de «El viento se levanta«, como no podía ser de otra manera, es una composición de Joe Hisaishi.

La ciudad romana de Pompeya se mantuvo escondida y olvidada debajo de su manto de cenizas durante más de mil años, hasta que primero, en el año 1738, Herculano fue descubierta cuando un granjero de la zona encontró uno de los edificios emergiendo de la tierra, y veinte años después los arqueólogos descubrieron sus restos. Una ciudad enterrada, con su población congelada en el tiempo y por toda la eternidad. Un lugar singular, único para los eruditos, los arqueólogos y los historiadores, y toda una curiosidad para los turistas, que el cine ha visitado en numerosas ocasiones. Sobretodo con las cuatro adaptaciones de la novela de Edward Bulwer Lytton de 1834 «The Last Days of Pompeii» (un cortometraje de 1908 de Luigi Maggi, una versión norteamericana de 1935 de Ernest B. Schoedsack, una versión italiana de 1959 de Mario Bonnard y una miniserie de televisión de 1984 dirigida por Peter R. Hunt).
Y a partir del próximo viernes, la gran pantalla vuelve a recuperar Pompeya de la mano de Paul W.S. Anderson («Resident Evil», «Horizonte final», «Alien vs. Predator», «Los tres mosqueteros») al más puro estilo «Volcano» o «Un pueblo llamado Dante’s Peak», y con el uso de mucho CGI, 3D y 100 millones de presupuesto invertidos sobretodo en la erupción, el fuego, la ceniza y la destrucción.
Protagonizada por Emily Browning («The Host», «Sucker Punch»), Kit Harington (el Jon Nieve de la serie de televisión «Juego de Tronos»), Carrie-Anne Moss («Matrix», «Memento»), Jared Harris («Cazadores de sombras: Ciudad de hueso», «Lincoln», la serie de televisión «Mad Men»), Kiefer Sutherland («Touch», «24»), Adewale Akinnuoye-Agbaje («Thor: El mundo oscuro», «Una bala en la cabeza») o Paz Vega, en «Pompeya«, con el volcán Vesubio como telón de fondo, conoceremos a un esclavo que desea la libertad, que está enamorado de la hija de su dueño, que está a punto de contraer matrimonio con un senador romano corrupto. La erupción del volcán de obligarán a luchar por salvar su vida, y la de su amada, en medio del infierno, mientras la magnífica ciudad de Pompeya se derrumba a su alrededor. ¿Quién se alzará? ¿Quién caerá? ¿Quién escapará?

Todos los días me despierto sabiendo que cuanta más gente intento salvar, más enemigos me crearé. Y sé que solo es cuestión de tiempo enfrentarme a alguien con más poder del que yo pueda superar.
«The Amazing Spider-Man 2: El Poder de Electro» («The Amazing Spider-Man 2: Rise of Electro»)de  Marc Webb («500 días juntos») es la secuela de la agridulce «The Amazing Spider-Man» que no dejó un buen sabor de boca a los más exigentes aficionados del trepamuros, aunque los resultados en las taquillas de todo el mundo dijesen lo contrario.
Protagonizada de nuevo por Andrew Garfield («The Social Network», «Boy A», «El Imaginario del Dr. Parnassus»,…) como Peter Parker, Emma Stone como Gwen Stacy y Sally Field como la tía May, Martin Sheen y Denis Leary a los que se añaden Dane DeHaan («Chronicle», «Lincoln») como Norman Osborn, el hijo del multimillonario Norman Osborn y heredero de OsCorp que interpretó James Franco en la trilogía de Sam Raimi, Paul Giamatti como el villano Rhino y el oscarizado Jamie Foxx como Max Dillon, alter ego del villano capaz de controlar la energía eléctrica Electro, «The Amazing Spider-Man 2: El Poder de Electro» enfrentará al Hombre Araña a multitud de enemigos, adversarios poderosos que le harán la vida imposible, le complicarán su relación con Gwen y se inmiscuirán en unos importantes descubrimientos sobre su pasado.
Y es que siempre hemos sabido que la batalla más importante para Spider-Man es la que mantiene en su interior: la continua lucha entre sus obligaciones diarias como Peter Parker y las extraordinarias responsabilidades como Spider-Man. Pero es estupendo ser Spider-Man. Para Peter Parker no hay una sensación más increíble que la de deslizarse entre los rascacielos, aceptar el hecho de que se ha convertido en un héroe y pasar tiempo con Gwen (Emma Stone). Pero ser Spider-Man tiene un precio: Spider-Man es el único capaz de proteger a sus conciudadanos neoyorquinos de los temibles villanos que acechan la ciudad. Con la aparición de Electro, Peter tendrá que enfrentarse a un enemigo más poderoso que él. Y cuando su viejo amigo, Harry Osborn vuelve, Peter se da cuenta de que todos sus enemigos tienen una cosa en común: OsCorp.

Tras once largos años alejados de la gran pantalla los Teleñecos (traducción al castellano de The Muppets, el nombre original del grupo de títeres creados por la compañía del estadounidense Jim Henson cuyos derechos, salvo los de Barrio Sesamo, fueron adquiridos por The Walt Disney Company en el año 2004) regresaron a los cines en el año 2011 con «Los Muppets». Después de haber recreado el famoso cuento de Navidad de Charles Dickens («The Muppet Christmas Carol» en 1992), convertirse en peligrosos piratas («Muppet Treasure Island» en 1996) o haber viajado al espacio exterior («Muppets from Space» en 1999), los Teleñecos trasladaron sus aventuras al mundo real y contemporáneo, y la cosa funcionó bien, lo bastante bien como para dar forma a esta secuela.
En esta ocasión la película no cuenta con la participación de Jason Segel («Bad teacher», «Los viajes de Gulliver», «Te quiero, tío», Marshall en la serie de televisión «Cómo conocí a vuestra madre» y también autor del guión de la primera entrega) y su puesto en «El tour de los Muppets«, ademas de las entrañables marionetas creadas por Jim Henson, lo ocupa con un reparto de auténtico lujo que incluye a Tina Fey, Ty Burrell, Salma Hayek, Christoph Waltz, Danny Trejo, Ray Liotta, Lady Gaga, Zach Galifianakis, Stanley Tucci, Frank Langella, Ricky Gervais, Debby Ryan y Tom ‘Loki’ Hiddleston. 
Dirigida por James Bobin, que ha escrito el guión junto con Nicholas Stoller, en «El tour de los Muppets» toda la pandilla se embarca en una gira mundial, llenando las mejores salas de algunos de los destinos más vibrantes de Europa como Berlín, Dublín y Londres. Pero el caos persigue a los Muppets allende los mares y, sin comerlo ni beberlo, se ven envueltos en una intriga internacional que encabeza Constantine, el delincuente mundial número uno y la viva imagen de la rana Gustavo y Dominic, su malvado compinche, alias Número Dos. Pero los Teleñecos contarán con la ayuda de Jean Pierre Napoleon, un agente de la Interpol, y con Nadya, una enérgica guardia de prisiones.

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