Tras tres años esperando «La ciudad de los sueños«, la cuarta entrega de la adaptación al cómic de la saga de Elric de Melniboné, por fin ha llegado a nuestras manos. Y la impresión ha sido agridulce: Julien Blondel y Jean-Luc Cano nos vuelven a ofrecer una buena dosis de aventuras, brujería, traición,… ¡y una espada negra!, pero el dibujo se ha resentido notablemente con la marcha de Robin Recht.

¿Dónde está Elric? Un grupo de guerreros y nobles se ha unido para atacar Melnibobé, pero la única forma de asegurarse de poder llegar a la ciudad de los sueños es contar con la ayuda del emperador albino…

Elric ha regresado. La espera ha sido larga, pero ya ha llegado a su fin. Han pasado tres largos años desde la publicación por parte de Yermo Ediciones de «Elric: El Lobo Blanco«, la tercera entrega en castellano de la mejor adaptación al cómic de la saga de Elric de Melniboné, la obra maestra de Michael Moorcock. Tres años desde 2018, cuando los lectores pudimos disfrutar del magnífico trabajo de los franceses Julien Blondel, Jean-Luc Cano, Robin Recht y Julien Telo, guionistas y dibujantes a cuatro manos (cuatro escribiendo y otras cuatro dibujando) acompañando al Lobo Blanco en su vagabundeo por los Reinos Jóvenes y en su viaje hasta el reino de Jharkor, a la ciudad de Dhakos, dónde la heredera de los príncipes mercaderes solicitó la ayuda de la encarnación del Campeón Eterno conocida como Elric en una emocionante aventura.

Elric, el último emperador de Melniboné, conocido como el Lobo Blanco, el Campeón de Arioch, el Albino o Asesino de Mujeres, es una de las encarnaciones más conocidas del Campeón Eterno, como también lo son Corum Jhaelen Irsei, Dorian Hawkmoon, Erekosë, Jherek Carnelian o el conde Urlik Skarsol. Un héroe condenado con múltiples aspectos y en diferentes realidades. Emperador, guerrero y hechicero de la decadente Isla del Dragón, este personaje es el antihéroe protagonista de una saga esencial en la historia de la literatura fantástica escrita por el británico Michael Moorcock.
Con una primera aparición fechada en 1961, en el relato «The Dreaming City» publicado en la revista «Science Fantasy«, Elric es el personaje protagonista de una serie cerrada de ocho libros («Elric de Melniboné«, «La Fortaleza de la Perla«, «Marinero de los mares del destino«, «El misterio del lobo blanco«, «La torre evanescente«, «La venganza de la Rosa«, «La maldición de la Espada Negra«, y «Portadora de Tormentas«), emperador a su pesar, guerrero y hechicero de la decadente nación de Melniboné, albino y de naturaleza débil, portador de las espadas Tormentosa y Enlutada, inevitablemente solitario, maldito, títere de fuerzas superiores, sin control sobre su destino y condenado a servir como peón para preservar el eterno equilibrio entre el Orden y el Caos.

El creador de Elric y de toda la mitología del Campeón Eterno fue el escritor británico Michael Moorcock, uno de los más prolíficos autores de fantasía épica, cuya obra ha obtenido los premios más prestigiosos del género, incluyendo Nebula, August Derleth, British Fantasy, World Fantasy, Campbell Memorial o Guardian Fiction. Sí, en la lista falta el Hugo, pero su influencia en el género y su relevancia como punta de lanza del movimiento regenerador de la fantasía occidental más clásica (la llamada ‘New Wave‘) es tan grande que nadie le niega su lugar en el Olimpo de la literatura, entre los más importantes autores del género fantástico, aunque falte un galardón en su lista de logros.

Como hemos comentado, la primera aparición del personaje está fechada en 1961, en el relato corto «The dreaming city«, y es esta historia breve la que toman como inspiración los guionistas Julien Blondel y Jean-Luc Cano para dar forma a la cuarta entrega de su serie, «Elric: La ciudad de los sueños» («Elric: Le cité qui rêve«). En ella nos cuentan como los viajes del Príncipe Albino por los Reinos Jóvenes, que ya no es Emperador de Melniboné puesto que su lugar en el trono ha sido usurpado por su taimado primo Yyrkoon, le llevan en busca de la ciudad perdida de R’Lin K’ren A’A, cuna ancestral de Melniboné, donde descubrirá el oscuro secreto del origen de su nación y su malsana relación con Arioch, el Señor del Caos. A su vez Elric ha llegado a un acuerdo con los Señores de los Mares por el cual el exiliado ayudará a una flota invasora a sortear el laberinto que protege el acceso a la decadente capital de Melniboné, la ciudad de Imrryr, con la condición que ésta sea destruida hasta los cimientos por los asaltantes. Eso sí: los guionistas se toman ciertas libertades, introducen algunos cambios respecto a la obra original, y también añaden elementos que aparecieron en «Marinero de los mares del destino«, el tercer libro de la saga, de manera que los más puristas y fieles seguidores de la obra de Michael Moorcock podrían fruncir el ceño y carraspear algo molestos. Pero, en general, el cómic es fiel a la novela original tanto en contenido como, y eso es lo más importante, en espíritu.

Esta misma historia que leemos en «Elric: La ciudad de los sueños» ya nos la habían contado antes Roy Thomas, Michael T. Gilbert y Craig Russell, también en formato cómic y también publicada por Yermo Ediciones en castellano, en su colección Biblioteca Michael Moorcock. De hecho las aventuras del Emperador de Melniboné han visto numerosas adaptaciones previas al cómic, realizadas por autores tan reconocidos como Francesco Biagini y Chris Roberson, Roy Thomas y Barry Windsor-Smith, P. Craig Russell y Neil Gaiman, Walter Simonson, Michael T. Gilber, Howard Chaykin, Mike Mignola, Brom, George Freeman, Jan Durseema o Jan Cawthorn, entre muchos otros, pero el mismo Michael Moorcock señaló, tal y como se podía leer en el prólogo del primer álbum «Elric: El Trono de Rubí«, que esta versión que empezaron Julien Blondel, Didier Poli, Robin Recht y Jean Bastide es la que más se ajusta a la visión que él tenía de su personaje.

Con el paso del tiempo, algunos de los autores que empezaron esta adaptación se han ido bajando del proyecto. Así, Jean Bastide no volvió para la segunda entrega, Didier Poli que había formado parte del equipo artístico en las dos primeras entregas se marchó en la tercera, y en esta cuarta ha sido Robin Recht el que no ha seguido adelante, dejando solo al dibujante Julien Telo a cargo de la parte artística, con Stéphane Paitreau acompañando en el color. Y eso se nota, y mucho, en cuanto a la calidad del acabado final, que se ha reducido substancialmente desde la primera entrega con Robin Recht y Jean Bastide hasta esta cuarta con Julien Telo. Y eso es una lástima, porqué el trabajo de los guionistas sigue siendo excelente, con cuarenta y ocho páginas espléndidas, que se hacen cortas, repletas de aventuras, brujería, traición y una espada negra. De hecho, corregimos, DOS espadas negras. La saga de Elric es la historia de dos espadas con consciencia y voluntad propia, la Tormentosa y la Enlutada, de cómo fueron descubiertas y del papel que desempeñaron en el destino del mundo.

Ésta es la historia de Melniboné, la Isla del Dragón. Es una historia de tragedias, de monstruosas emociones y de elevadas ambiciones. Una historia de traiciones y altos ideales, de agonías y grandes placeres, de amores amargos y de dulces odios. Ésta es la historia de Elric de Melniboné, gran parte de la cual sólo recordaría el propio Elric en sus pesadillas. (de «Crónica de la Espada Negra»)

Elric: La ciudad de los sueños
Guión: Julien Blondel y Jean-Luc Cano
Dibujo: Julien Telo
Fecha Publicación: Julio de 2021
ISBN: 978-84-18776-05-2
Formato: 22,3×31,2cm. Cartoné. Color
Páginas: 68
Precio: 16,00 euros