Pese a las polémicas palabras de la sra. Nuria Enguita, nueva directora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), no hay debate alguno: el cómic es arte, pese a que los estirados eruditos que se esconden en polvorientas salas repletas de libros y tapices insistan en fruncir el ceño y gruñir con desaprovación. El cómic es arte, tanto como la arquitectura, la fotografía o el cine, y también son arte los videojuegos, el arte urbano o la moda.

Las palabras de Nuria Enguita, pese a todo, no eran una negación sinó una pregunta retórica: «La misión de este museo es el arte contemporáneo. La pregunta sería si es el cómic es arte. A mí me interesaría mucho que hubiera lugares donde se investigara sobre cómic, sobre diseño, fotografía, etc. Debe haber instituciones donde eso sea posible. ¿Va a estar el cómic en este museo? Tendré que verlo en el contexto de la programación y de la colección.»

¿El cómic es arte? No hay debate. El cómic es arte. Docenas de editores, dibujantes, guionistas, críticos y lectores se han movilizado durante los últimos días para señalar que las palabras de Enguita encienden una polémica innecesaria. Preguntar si el cómic es un arte es una estupidez del mismo calibre que preguntar si es arte la literatura, el teatro, la pintura, la música, el cine, la fotografía, o los videojuegos. El cómic no solo es una nueva forma de expresión artística, un arte contemporáneo nacido en el siglo XX, sinó que exponer el «Watchmen» de Moore y Gibbons o el «Maus» de Art Spiegelman con obras de vanguardias históricas como Robert Rauschenberg, Jean Arp, Alexander Calder o Paul Klee es perfectamente viable y no debería causar ninguna polémica.

 

Curiosamente Nuria Enguita será la nueva directora de un museo de arte moderno, el IVAM, con treinta y pocos años de vida, que ha sido una de las instituciones valencianas que más ha apostado por el cómic y lo ha equiparado a cualquier otro arte durante los últimos años. Lamentablemente esta es una institución que lleva meses inmersa en una crisis estructural, y la nueva directiva y el nuevo consejo asesor no parece que hayan entrado con muy buen pie. Le deseamos suerte, pero le aconsejamos que se rodee de personas capaces, y con una amplitud de miras mayor de la que ha demostrado hasta ahora.