El cementerio de cristal  es una novela que pretende homenajear a todos aquellos presos que se escaparon del penal de San Cristóbal, también conocida como el campo de concentración de Ezkaba, escrito por Carlos Aurensanz y publicado hace unas semanas por Ediciones.

El cementerio de cristalEl cementerio de cristal
Carlos Aurensanz
608 páginas
Tapa dura con sobrecubierta

162mm x 241mm
Precio: 22,90 €

UNA FUGA HISTÓRICA NARRADA A RITMO DE THRILLER

22 de mayo de 1938. Miles de hombres permanecen presos en el interior del penal de San Cristóbal. Tras sus muros, la Guerra Civil destruye sin piedad la vida de un país… Sin embargo ese domingo, festividad de Santa Rita, la patrona de los imposibles, algo está a punto de suceder: una fuga masiva abre una ventana a la esperanza.

UNA NOVELA PARA HACER MEMORIA

Esta novela arranca solo dos años antes, en 1936, cuando la guerra separa a dos jóvenes enamorados. Él, como la mayoría de los presos, está encerrado en el penal por motivos políticos; ella, en cambio, debe quedarse en el pueblo, testimonio de una guerra que crece y crece a su alrededor. Mientras ella hace todo lo posible por volver a verle, un secreto guardado durante demasiado tiempo sale a la luz y él decidirá escuchar con atención los peligrosos rumores que recorren los pasillos de San Cristóbal. Es entonces cuando empieza la cuenta atrás para una huida frenética que solo deja dos posibilidades de futuro: la libertad o el cementerio de cristal.

Conocí la historia del campo de concentración de Ezkaba, y su famosa fuga, hace ya unos cuantos años a través de la canción “22 de mayo” incluida en el disco La Tierra está sorda. Y tuve la oportunidad de conocer el tétrico interior del penal, de manera un poco subversiva, de la mano del cantante de dicha canción. Un par de años después, en 2010, tuve la oportunidad de visitar el cementerio de las botellas con mi alumnado de 2º de bachillerato.

La fuga del campo de concentración de Ezkaba es un episodio único en la historia europea, es la fuga más numerosa con unos 800 internos fugados y a la vez es uno de los episodios más crueles de la represión fascista durante la Guerra Civil; 220 fugados fueron cazados y asesinados como animales. Solo tres presos lograron huir del infierno que se ocultaba tras los muros del fuerte; unas condiciones inhumanas de hambre, enfermedad y malos tratos sobre una población de 2500 reclusos en un espacio preparado para tan solo 350. Durante el franquismo y la Transición se cubrió de olvido esta historia.

La publicación de un estudio sobre la fuga, el descubrimiento del cementerio por parte de la sociedad Aranzadi en 2010, un documental, el citado disco de Barricada…poco a poco la increíble, y negra historia, de Ezkaba y sus presos comenzó a ver la luz, En los últimos años son varias las novelas que se han sumado a esta labor de recuperación de la memoria. Y, El cementerio de cristal, la novela de Carlos Auresanz va en esta línea.

De El cementerio de cristal, lo que más me ha gustado y emocionado es el epílogo. La historia de la represión, las condiciones del campo de concentración y la propia fuga son tan increíbles que es del todo innecesario el marco en el que el autor trata de contextualizar los hechos del pasado. Envidias, celos, violaciones, hermanos bastardos, amistades truncadas…a ratos me recuerda la novela a un capítulo de “Amar en tiempos de guerra” o de cualquier otro culebrón de sobremesa.

El cementerio de cristal se hace en exceso larga y lenta, muy lenta. Con la increíble, y muy rebuscada, historia de amor entre Ana María y Joaquín, plagada de increíbles vicisitudes. Historia que de tanto sorprendente e inaceptables giros hace perder en muchos momentos el foco de la historia real.

Todo tipo de trabajo o novela que busca recuperar la memoria robada y silenciada es necesaria y bienvenida, como lo es El cementerio de cristal, aunque personalmente no me parezca el enfoque más adecuado ni acertado.