Así da gusto. El sexto juego de la joven compañía Ludonova es otra demostración de olfato afinado y sensatez en la elección, la demostración de que es mejor poco y bien que mucho y mal. Y la satisfacción de los compradores que encuentran en Ludonova un sinónimo de productos de interés y bien editados, como «La Era del Carbón» de Wolfgang Kramer y Michael Kiesling.

image1Ludonova se presentó en sociedad con «La Villa» y «Santiago de Cuba», y con estos juegos alcanzaron el éxito con rápidez: recibieron el prestigioso Premio JdA 2012 para «Santiago de Cuba», y una nominación como finalistas al mismo galardón para «La Villa»… que recibió el Kennerspiel des Jahres 2012 que reconocía al juego del año en Alemania para jugadores expertos. Siguieron su sendero de perfección con «Fortuna», «Rialto» y la expansión «La Villa: Posada», y vuelven a demostrar su brillante capacidad de selección con un marcado estilo eurogame con «La Era del Carbón» de Wolfgang Kramer («Asara», «Colosseum», «¡Toma 6!», «Príncipes de Florencia», «Tikal»,…) y Michael Kiesling, que saldrá a la venta en octubre.
Con el juego de tablero de gran profundidad estratégica, reglas sencillas y una duración más que ajustada «La Era del Carbón» viajaremos hasta el año 1932, a la zona industrial de Essen, para vivir una experiencia lúdica inigualable, que desde la primera partida cautivará tanto a jugadores ocasionales como a los más experimentados. Los jugadores serán propietarios de una mina de carbón durante las primeras décadas del siglo XX, y para hacer crecer el negocio deberán construir vagonetas, enviarlas a las entrañas de la tierra y extraer el carbón necesario para cumplir sus encargos con rapidez y eficiencia. Dichos encargos les proporcionaran puntos de victoria. pero también serán muy específicos en cuanto al tipo de carbón que requieren. Como cada tipo de carbón se encuentra en un nivel diferente los jugadores se veran obligados a invertir capital en expandir las galerías de sus pozos.
Las compañías de los jugadores contarán con un número limitado de trabajadores que tendrán que gestionar con inteligencia, ya que cuanto más tarden en asignarle una tarea, mayor número de ellos necesitarán para llevarla a cabo. Ha llegado el momento de ensuciarse las manos. Como dicen en Essen, «Glück Auf!».

Más información en www.ludonova.com