No suelo hablar mucho de Ediciones Versátil por aquello de que no soy un gran fan de la literatura romántica, pero debo reconocer que la próxima novela de Bel Carrasco, “Las semillas del Madomus“, me llamó mucho la atención. Mucho más que algunos de los títulos de la editorial que no suelen congeniar con mis lecturas.

 

Aunque comparar tu libro con El Nombre del Viento o Canción de Hielo y Fuego pueda elevar mucho las expectativas hay que decir que la obra de Bel Carrasco llama la atención y que Las semillas del Madomus tiene una pinta envidiable. Habrá que darle una oportunidad… o dos.

https://www.via-news.es/images/stories/libros/edversatil/semillas.jpgLas semillas del Madomus
Bel Carrasco
Temática: Fantasía
Páginas: 352
Formato: 13,5 x 23 cm.
Encuadernación: rústica solapas
ISBN: 978-84-941205-3-4
PVP: 17,50 €
Avance

LUCHAS DE PODER, INTRIGAS, SANGRE Y EROTISMO. ENCANDILARÁ A LOS AMANTES DE EL NOMBRE DEL VIENTO Y JUEGO DE TRONOS.

Una tribu de monstruos, salvajes y caníbales, una hermandad de piratas de agua dulce dedicados a traficar con niños como juguetes sexuales, una extraña compañía de teatro que recorre el gran lago, un mercenario extremadamente violento y sin escrúpulos, una Reina tiránica y despiadada…
Son algunos de los enemigos y aliados que encuentra Hanna a lo largo del viaje que emprende a través de la isla de Ylliria en busca de sus orígenes. Una aventura plagada de peligros y amenazas hasta descubrir cuál es su verdadera naturaleza y su destino:
Encontrar las semillas del Madomus.

Bel Carrasco (Valencia, 1952) es periodista cultural. Ha trabajado en El Pais y diversos medios valencianos. Desde hace 15 años es colaboradora de El Mundo Valencia en temas de Cultura y como articulista.

Escribe el blog Zoocity en la edición digital Ha publicado la novela El relojero de Real (Atlantis), una historia de misterio ambientada en un pequeño pueblo valenciano.

Hace años que su mente maquina historias; las imagina antes de dormir o durante sus frecuentes insomnios, como terapia para no obsesionarse con los problemas reales. Bel confiesa que, a sus cincuenta y muchos años, ya era hora de devolver una micromilésima parte de las toneladas de ficción que ha ido consumiendo desde su más tierna infancia. Con Las semillas del Madomus, lo ha hecho por la puerta grande.