Tengas la edad que tengas tienes que ver esta película: te divertirás, reirás, te emocionarás y te sorprenderás comprendiendo mejor ciertas cosas. Han urdido un guión magnífico explorando emociones que tenemos todos, personificándolas en un grupo de personajes imaginarios conmovedores y han creado un universo nuevo, nunca visto en el cine. No sólo es animación e imaginación desbordante, es cine con mayúsculas. Pixar tiene además un filón, ese guiño final sobre la adolescencia en ciernes hace pensar en continuaciones muy prometedoras.
 

 

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Título original: Inside out.
País: EEUU.
Duración: 94 min.
Género: Animación, comedia.
Producción: Jonas Rivera.
Música: Michael Giacchino.
Distribuidora: The Walt Disney Company Spain.
Estreno en España: 17 Julio 2015.
Calificación por edades: Apta para todos los públicos.

 

 
 

 

 

 

 
 

 

 
 
Esta es una de esas películas que se pueden recomendar a todo el mundo sin miedo a equivocarse, aunque funcionará mejor si vas en familia. Si te encantaron las películas anteriores de Pixar es posible que te lleves la sorpresa de que ésta las supera a todas.
 
A estas alturas y cuando ya han pasado tres semanas desde su estreno y casi todo el mundo, prácticamente de forma unánime, se ha deshecho en elogios ante la nueva joya del estudio de animación Pixar, prácticamente no quedan adjetivos que no se hayan usado para explicar el gozo que siente uno viendo la película.

Para colmo he leído ya unas cuantas críticas rendidas con las que, como no podía ser de otro modo, coincido pero ante las que me quedo sin saber qué más añadir o qué comentar (es imposible explicar los entresijos de una película mejor que Oti Rodríguez Marchante, una vez más) para convencer que vaya al cine a quien aún ande con dudas. Sí me gustaría decirle a quien no confíe en el gusto de literalmente “todo el mundo” que va a verla, que apostaría mucho dinero a que no se arrepentirá sea cual sea su condición, género, edad o gusto cinematográfico.


Por encima de todo y dejando al margen la calidad de la animación y lo acertado del guión, que luego lo comento, lo que me parece mayúsculo en esta entrega de la factoría Pixar es que se han adentrado en un terreno farragoso, el de las emociones humanas, logrando explicarnos cómo somos de una manera tan sencilla y esclarecedora como efectiva y todo con una historia en apariencia simple, pero que en la cabeza de la protagonista Riley se convierte en pura magia. Y no sólo eso, sino que han creado literalmente un universo nuevo, una cuarta dimensión que sólo es posible en la imaginación y que sólo la animación podía plasmar……casi nada al aparato.

Es curioso, en la película entras enseguida, todo suena a cotidiano y familiar (desde luego la historia de Riley y sus padres no puede ser más típica), y eso hasta cuando las emociones convertidas en personajes se plantan en pantalla, así que uno puede tener la equivocada sensación de que lo que nos están contando tampoco es nada especialmente brillante, pero ¡¡¡Qué dificilísimo se nos hace entender a los demás!!! ¡¡¡Qué dificilísimo es ponernos en su pellejo!!!! ¡¡¡Qué complicado es explicar sentimientos y emociones!!! Y sin embargo Pixar, lo hace con los de Riley, lo hace con los de sus padres, lo hace con….(quedaros hasta el final de los títulos de crédito que de paso os echaréis unas risas)…y va más allá, y a todo le da una razón de ser, lo desarrolla con un argumento que alecciona, nos lanza a una aventura en un lugar que nunca hemos visto con unos personajes abstractos que nos hacen reír, emocionarnos y disfrutar (De corbata se me pusieron durante el visionado y no fui el único, que hay una escena que dejó mudo literalmente al cine y sólo se oían pucheros o gente sonándose).

 La película es redonda porque todo en ella lo es, pero desde luego a los genios que se les ocurriera la idea y a los que confeccionaran el guión sólo quitarme el sombrero ante ellos porque no se puede hacer mayor derroche de imaginación, creatividad y capacidad para conectar con cualquier tipo de público. El que no ría, se emocione, eche su lagrimita o se divierta con esta película es que no es un ser humano o está en proceso de dejar de serlo (el que tenía a mi lado, rondando la cincuentena, debía serlo mucho porque no paraba de reírse como un loco). Bueno, que ya sé que hay gustos peculiares, a lo que me refiero es que es altamente improbable ir a un cine a verla y que no te guste independientemente de tu edad o preferencias y si eres un crío pequeño puede que te pierdas detalles que tus acompañantes mayores sí pillarán al vuelo, pero todavía mejor, porque posteriores visionados te harán disfrutar aún más esta delicia.

 En definitiva, otra producción Pixar más de obligado visionado y más en el cine porque nunca un dinero estará mejor invertido. Hay que pensar que mientras Pixar sea solvente podrán seguirnos regalando maravillas como ésta, así que es casi casi una inversión de futuro……Y, teniendo en cuenta como acaba esta historia y las posibilidades que se intuyen, ¡Ojo! porque igual la mejor entrega de “Del revés” aún no la hemos visto.