La serie «Crossed«, que Panini Cómics lleva publicando de un tiempo a esta parte, va viento en popa, y ya ha alcanzado los nueve volúmenes de historias salvajes y políticamente incorrectas. Toda una rareza en el cómic USA y no tanto en la editorial Avatar, especializada en este tipo de cómics.

¡Dos relatos del mundo de Crossed! Primero, un capitán de barco y su tripulación tratan de sobrevivir a la plaga de locura que se extiende por todo el mundo. A continuación, Todd, el emperador de los baldíos, conduce un tren a través del desierto australiano.

Llega un momento en que leer una historia ambientada en el mundo de «Crossed» se toma como algo natural, uno se siente inmune a todas las barbaridades que ocurren a lo largo de las páginas. Eso me ha pasado en el actual volumen. Después de ocho largos e intensos libros con los cruzados campando a sus anchas, poco nuevo se nos puede ofrecer. O quizás es que la carga de gore se ha suavizado, que no. No parecería así contemplando las primeras páginas, que transcurren en la base naval de Little Creek. Pero superado ese susto, el guionista Daniel Way nos cuenta la historia de unos supervivientes que pasan los días en un barco que tienen como objetivo llegar a Cayo Jardín, también conocido como Fort Jefferson, la mayor fortaleza naval del hemisferio occidental.
A diferencia de sagas tan conocidas como «Los muertos vivientes«, donde un grupo de personas tienen que unirse para sobrevivir a los caminantes (los zombies), aquí en «Crossed«, las conductas e intenciones de esas personas nos muestran el peor lado del ser humano. Si los cruzados son completamente amorales, guiados por los instintos más bajos y viles, los supervivientes, a su manera también se comportan como auténticos energúmenos llenos de egoismo, contagiados por el malsano entorno que tienen que atravesar.
«Un mundo feroz«, que es como se llama el primer arco argumental toca el tema de las relaciones humanas y como casi todas las historias de «Crossed«, no tiene un final esperanzador. El paraíso que pretendían encontrar no es como lo esperaban. En cuanto a los cruzados, nuevamente uno de ellos parece tener una inteligencia superior al de sus compañeros infectados, y no cejará en perseguir el barco de los refugiados con su propio navío. Esto da pie a que brillen las escenas navales, con dobles páginas espectaculares, dibujadas por Emiliano Urdinola. El ilustrador argentino está en la línea de sus predecesores, con un dibujo preciso y detallado en las escabrosidades, pero sin sobresalir de la media.
Este volumen incluye los números 44 a 49 de la serie original USA «Crossed: Badlands«. También contiene el «Crossed Special 2013«, un cómic que me ha gustado bastante. Con Simon Spurrier al guion y el espectacular arte de Gabriel Andrade, la novedad de esta aventura radica en su ambientación australiana. Desiertos y tierras yermas son recorridos por el protagonista, un conductor de tráiler con una idea en su cabeza: repoblar el planeta. Va recogiendo mujeres y las somete a sus condiciones. Un detalle muy curioso es la argucia narrativa que ha adoptado Spurrier para esta historia que consiste en contar al estilo reality los acontecimientos, es decir, que los implicados narran lo que pasó como si lo contasen a la cámara. Una narración tramposa, como descubrirá el lector a las pocas páginas, pero muy divertida, en una aventura alocada y que por una vez parece ofrecernos un final algo más optimista, si es que vivir en un mundo abarrotado de este tipo de personajes puede considerarse algo bueno.
A estas alturas de la historia, el fan de «Crossed» seguirá adelante hasta completar los cien números americanos de los que consta Badlands. Y el que no es fan, le recomiendo que se acerque a este cómic desde el primer volumen.

Crossed #9
Autores: Emiliano Urdinola, Daniel Way y Simon Spurrier
Edición original: «Crossed» núms. 44 a 49 y «Special 2013»
ISBN: 9788491678144
Formato: 17×26. Tomo en tapa dura. Color.
Páginas: 192
Precio: 22,00 euros