Decía Conan, con la voz de Arnold Schwarzenegger en la primera película basada en las aventuras del icónico personaje creado por Robert E. Howard: «¿Qué es lo mejor de la vida? Aplastar enemigos, verles destrozados y oír el lamento de sus mujeres«. Y el Conan de Cullen Bunn y Sergio Dávila es fiel a esta premisa.

Entre los años en los que los océanos anegaron la Atlántida y sus resplandecientes ciudades y aquellos en los que se produjo la ascensión de los hijos de Aryas, hubo una época insospechada en la que por el mundo se extendían reinos maravillosos como mantos azulados bajo las estrellas: Nemedia, Ofir, Brithunia, Hiperbórea; Zamora con sus muchachas de oscuros cabellos y sus torres plagadas de arácnidos misterios; Zingara y sus caballeros; Koth, limítrofe con las tierras pastoriles de Shem; Estigia con sus tumbas custodiadas por sombras, e Hirkania, cuyos jefes vestían acero, seda y oro. Pero el más soberbio de todos era Aquilonia, que destacaba de forma suprema en el majestuoso Oeste. Y fue entonces cuando llegó Conan el Cimmerio, de pelo negro, ojos hoscos y con una espada en la mano. Un ladrón, un saqueador, un asesino triste y ufano al mismo tiempo dispuesto a pisotear con sus sandalias los enjoyados tronos de la Tierra.

Pelo negro, ojos fieros y con una espada en la mano, habitualmente manchada con la sangre de sus enemigos. La figura de Conan, el bárbaro, es inconfundible. Como ya debéis saber, el personaje fue creado en 1932 por el escritor Robert E. Howard para una serie de relatos destinados a la revista de relatos pulp «Weird Tales» y enseguida se convirtió en el personaje más popular de un nuevo género bautizado como Sword and Sorcery. En el año 1970, cuando Marvel Comics buscaba nuevos territorios para explorar en sus cómics, encargó su adaptación al guionista Roy Thomas y gracias a su labor, y a la de los dibujantes que le acompañaron, éste se convirtió en un formato que recogió con brillantez las novelas de Robert E. Howard.
El cine y el cómic se han encargado de perpetuar su leyenda. En este último ámbito, una de las etapas más recientes y destacadas del personaje es «Conan, el Asesino«, escrita por el norteamericano Cullen Bunn y dibujada por el catalán Sergio Dávila que Planeta Cómic recopiló en un volumen integral de casi trescientas páginas.
Durante más de una década que Dark Horse Comics había sido propietaria de los derechos para publicar los cómics de Conan, y es un hecho incontestable que había sabido recuperar el espíritu original de los cómics de Roy Thomas, Barry Windsor-Smith y John Buscema y, a la vez, revitalizar y modernizar el personaje. En 2003, Dark Horse Comics empezó su andadura con el imponente bárbaro de Cimmeria con la adaptación de la saga de Conan, sin seguir la continuidad de las historias de Marvel pero sí los relatos originales de Robert E. Howard, pero fruto del creciente interés por el bárbaro de Cimmeria y el éxito de los cómics de Dark Horse, el gigante editorial Marvel recuperó la licencia el pasado año 2019, iniciando una nueva etapa dentro del universo donde habitan también los superhéroes de La Casa de las Ideas. Así, en nuestro país, nos encontramos que, por un lado, Panini Cómics ha relanzado el personaje con autores de primer nivel, así como la reedición de «Conan el Bárbaro», «Conan Rey» o «La espada salvaje de Conan» y, por otro lado, Planeta Cómic también está editando el material de Conan, como licenciataria durante décadas de las aventuras del bárbaro cimmerio en España, y seguirá publicando hasta el final las series en curso como «Las Crónicas de Conan», «Conan Rey» y el integral de «Conan el Bárbaro», lo que ha posibilitado el que nos encontremos numeroso material de Conan en las librerías. ¡Y eso nos alegra un montón!

«Conan, el Asesino» es una miniserie de 12 números, publicada originalmente por Dark Horse Comics entre los años 2016 y 2017. Fue la última gran colección publicada bajo su sello, y en ella se mantenía el espíritu clásico del guerrero cimmerio, Conan, el cimmerio de pelo negro, ojos sombríos, siempre espada en mano, un ladrón, un saqueador, un asesino, de gigantescas melancolías y gigantescas alegrías que en sus páginas vivía cruentas aventuras junto a un grupo de bandidos. Un volumen imprescindible de una etapa que, en mi opinión, es lo mejor de Conan desde Thomas y Buscema, con todo el sabor de la espada y brujería clásica, de la mano de un guionista estrella y un dibujante con más talento en una sola mano que muchos artistas que presumen de miles de ejemplares vendidos. Y es que Sergio Dávila recogió el testigo de los grandes artistas que habían puesto a Conan en lo más alto.

Un rastro escarlata marcaba todos y cada uno de los pasos de Conan de Cimmeria por el abrasador desierto. La fiebre le quemaba… La arena se le había pegado a la sangre que brotaba de sus heridas enconadas que le habían hecho el filo de las espadas del enemigo y las puntas de sus flechas… Los que habían sido músculos de hierro temblaban ahora y a punto estaban de colapsarse… Cargaba con un peso tremendo… pero no sobre los hombros… sino sobre su propia alma… Así llegó el bárbaro, marchando siempre hacia delante.

Conan de Cimmeria dirigía una banda de renegados zuagires que, desde el corazón del desierto, orquestaron una campaña de saqueos contra Turan,… pero la campaña que no acabará nada bien: Conan, perderá a todos los suyos en una emboscada de los turanios.
La historia de «Conan, el Asesino» empieza con un Conan malherido y renqueante huyendo del desastre que ha sido su última campaña bélica con los zuagires, de los innumerables cadáveres que había dejado atrás, acosado por perseguidores turanios que siguen sus huellas, y con el encuentro con una tribu de bárbaros kozaks que lo acoge… aún a pesar de las dudas de uno de los hijos del líder. Empujados por fuerzas sobrenaturales, que alimentarán la inquina y la maldad que anidan en el corazón de los hombres, la traición y la muerte no tardarán en adueñarse de la tribu y obligarán a Conan a empuñar la espada contra hombres, monstruos, gigantes, no-muertos y hechiceros.

Esta maravillosa adaptación al cómic de las emocionantes y atemporales historias de Conan de Robert E. Howard por parte del guionista Cullen Bunn incluye, como no podía ser de otra manera, las dosis imprescindibles de espada y brujería, de acción brutal y emocionante, que acostumbra a rodear la tormentosa vida del cimmerio, veterano de mil batallas y vencedor de otros tantos guerreros, magos y criaturas de la oscuridad. Es Conan, arrogante incluso a las puertas de la muerte y sin dejar de ser nunca un verdadero asesino capaz de derrotar, por ingenio o fuerza, a sus enemigos. Sagaz, tosco y brutal, gran amante y mejor guerrero, un personaje que parece salido de la pluma de Robert E. Howard.
Y llegamos al apartado del dibujo, de la mano de Sergio Dávila, que dibuja a Conan como si hubiese nacido para ello. Se desenvuelve con maestría en la mayoría de situaciones y, desde luego, salva con notaza los enfrentamientos bélicos. Con «Conan, el Asesino«, Dávila dió el espaldarazo definitivo a su carrera en Estados Unidos. Tras haber despuntado en la editorial Dynamite con títulos como «Red Sonja» o «Legenderry» y realizar historias y portadas para DC Comics o Valiant, su paso por la colección del bárbaro le llevó a trabajos como «Wonder Woman» o la exitosa franquicia «Injustice».

Se han cumplido casi noventa años desde que un joven escritor aficionado a la historia y a los relatos de pistoleros del Far West creó la fantasía heroica como género literario. Su nombre era Robert E. Howard. El más destacado de sus héroes fue Conan, representante esencial de la espada y brujeria y de los llamados héroes bárbaros. Muchos han conseguido emular el alma del bárbaro en sus novelas, en sus cómics y en sus películas, pero otros han fracasado en el intento. No es fácil llegar hasta las raíces del personaje sin caer en la simplicidad y el tópico, pero Cullen y Dávila lo consiguen en «Conan, el Asesino«, con historias de Conan que contienen toda la energía de los pulps, pero con la profundidad y complejidad narrativa que los lectores modernos solicitan.

Conan, el Asesino.
Guión: Cullen Bunn
Dibujo: Sergio Dávila
Color: Michael Atiyeh
Traducción: Víctor Manuel García de Isusi
Fecha de publicación: Septiembre de 2019
ISBN: 978-84-9173-471-0
Formato: 16,8×25,7cm. Tapa dura. Color.
Páginas: 296
Precio: 25,00 euros