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Stephen King es el autor más destacado de la literatura de terror y suspense, un maestro del género que se ha ganado el título con todo merecimiento por constancia, su obra prolífica y su imaginación desbordante. Tiene una legión de seguidores fieles que esperan con impaciencia cada nuevo título, que llegan de forma constante, año tras año, gracias a su enorme capacidad de trabajo. Aunque algunos puedan considerar que su obra está formada por novelas baratas de consumo rápido tipo pulp, de poca calidad, repetitivas y construidas siempre sobre los mismos mimbres, algunas de estas novelas que critican son clásicos de la literatura contemporánea, como “El Resplandor“, “IT” o “Misery“. Quizás haber recibido el National Book Award, por su trayectoria y contribución a las letras americanas, confirme que hay mucho talento detrás de sus páginas de lectura compulsiva y que sus numerosas adaptaciones cinematográficas y televisivas constatan que Stephen King es mucho más que un escritor superventas sinó que se le puede considerar un icono de la cultura de la segunda mitad del siglo XX.

Quizás no es la mejor de las adaptaciones cinematográficas de una novela de Stephen King, pero “Christine” no está nada mal, y el director de la misma es John Carpenter. ¡John Carpenter! La filmografía del director incluye algunas de las películas más entretenidas y más representativas del cine de los años ochenta, también algunas de las más populares de esa época, aquellas que significaron un antes y un después en los géneros de la ciencia-ficción o el terror, así que una película de John Carpenter basada en una novela de Stephen King es imposible que no tenga algo que merezca la pena.

Christine” llegó a la gran pantalla en 1983, tras las adaptaciones al celuloide de “Carrie“, “El Resplandor“, “Creepshow” (dos de las historias) y “Cujo“, cuando ya era un hecho que las novelas del escritor de Maine funcionaban muy bien en la gran pantalla. Protagonizada Alexandra Paul, Christine Belford, Harry Dean Stanton, John Stockwell, Keith Gordon y Robert Prosky, la película nos contaba la historia de Arnie Cunningham, un joven con pocas habilidades sociales que está muy orgulloso de su automóvil recién adquirido, un maltrecho Plymouth Fury de 1958 que se dedicará a restaurar con mucho esmero, ignorante de los poderes maléficos que anidan en el interior del vehículo. Y es que su coche, Christine, es celosa y posesiva, y está dispuesta a vengarse de cualquiera que se atreva a hacer daño a su propietario.

La verdad es que no debería sorprender demasiado la propuesta de Stephen King y John Carpenter de convertir a un coche en un asesino diabólico, pues hay muchas películas de terror que convierten a objetos mucho más extraños en villanos de la función: un neumático (“Rubber“), una cadena de televisión (“Videodrome“), un ascensor (“The Lift“), unos pantalones vaqueros (“Slaxx“),… aunque lo cierto es que la mayoría de estas propuestas se lo toman con mucho sentido del humor y juegan a ser una parodia de sí mismas y del género, mientras que “Christine” intenta ser fiel a su idea, que es provocar pavor e inquietud en el espectador, desde el primer hasta el último minuto.

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Where to watch Christine