Pese a los elogios, en los EEUU hay quien ha querido ver cosas raras en Wall-E. Por ejemplo, Shannen Coffin, abogado y consejero del vicepresidente Dick Cheney ("desde el primer momento mis hijos fueron bombardeados con propaganda izquierdista sobre las maldades de la humanidad") o Jonah Goldberg, periodista y comentarista televisivo ("la película tiene elementos fascistas, por ecologista, la personalidad de algunos personajes y el empleo sutil del color rojo").