Hace unos días me decidí a realizar una serie de artículos sobre el cine español y su situación. El detonante fue el nombramiento de la nueva Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde y su afán por “proteger” el cine español de la piratería, la causante de todos los males. Esto, ya desde un principio, me resultó chocante, y no ya porque la nueva Ministra pretende legislar Internet, algo sobre lo que no tiene competencia alguna, ni por el conflicto de intereses ante su nombramiento, sino porque la Ministra parece entender que la culpa de que nadie vaya a ver cine español la pueda tener la escasa calidad de las películas, la crisis económicas, el precio de las entradas de los cines, la competencia que vuelve a ofrecer la televisión con tantas series de calidad (y que, no lo olvidemos, hace ya unas décadas asestó el primer gran golpe al cine) o cualquier otra circunstancia. No, la culpa es la piratería.

En fin, no dudo que no pueda tener parte de culpa, pero si echo la vista atrás… pocas, muy pocas películas españolas me he descargado durante estos años, y de esas menos aún he visto. Y no me considero culpable, ni delincuente, por la mala salud del cine español, a fin de cuentas yo, como vosotros, lo subvenciono directa, a través del canon digital, o indirectamente, a través de las subvenciones que les pagan nuestros impuestos. O, si nos ponemos en ello, a través del 5% de los ingresos de las cadenas de TV comerciales que, por ley, deben invertir en cine español y europeo.

De hecho, en 2008, el cine español “recaudó” más dinero a través de las subvenciones que a través de la propia taquilla. Eso es “ayudar” al cine español, tal y como lo entiende la nueva Ministra de Cultura, seguro.

Y, mientras tanto, también imponemos a las salas de cine el % de películas extranjeras que exhibir, “cuota de pantalla” se llamó en la ley, obligando así a proyectar un 25% de películas españolas en los cines… sean buenas o malas. No importa que estas salas sean negocios privados muy tocados por la crisis, el Home Cinema, la venta de DVDs y sí, la piratería. O al menos no les importó a los políticos. No, lo importante es salvar al cine español. Un cine que prácticamente nadie quiere ver.

Esto obliga a plantearse si realmente hay que salvar al cine español. Quiero decir que hay películas españolas que, contra viento y marea, consiguen recaudar millonadas. Son pocas, sí, pero lo consiguen. Son películas “comerciales”, independientemente de su calidad y de género. Así que… ¿por qué no hacen lo mismo con el resto de películas? Porque no buscar la comercialidad, el público, en lugar de llorar porque nadie ha ido a ver tu película y buscar culpables en cualquier lugar excepto donde está el verdadero culpable: una película mala.

Pues no lo sé, pero lo que sí sé es que mientras los cineastas españoles sigan llorando, como ya lloraron los músicos, los distintos Gobiernos españoles, y la Oposición, van a seguir pagando los “caprichos” de estos artistas en aras de la “cultura”. Con nuestro dinero, claro.

Entradas relacionadas
¿Es TAN mala la piratería como nos hacen creer?

Tengo que reconocer que llevo un par de días descargando algún que otro comic y un par de películas. No ... Leer más>>

Listado de series de TV más descargadas

La SGAE lleva años quejándose de que si usa el dinero que recauda con el canon para compensar a los ... Leer más>>

Resultados de la encuesta «¿Qué opinais del canon digital?»

Hace ya un par de días que quitamos de la vista nuestra encuesta "¿Qué opinais del canon digital?" , así ... Leer más>>