"El Nombre del Viento" es la primera novela de Patrick Rothfuss que se publica en España y que nos presenta a Kvothe, una leyenda, un héroe y las verdaderas circunstancias que se ocultan tras el mito. Y, además, un libro complicado de reseñar.

https://www.via-news.es/images/stories/libros/random/nombre_viento_portada.jpgEl Nombre del Viento / Crónica del Asesino de Reyes: Primer Día
Patrick Rothfuss
880 páginas | Rústica con solapas
22.90 €
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{xtypo_quote} Kvothe es un personaje legendario, el héroe y el villano de miles de historias que corren entre la gente. Todos le dan por muerto, cuando en realidad vive con un nombre falso en una posada apartada y humilde, de la que es propietario. Nadie sabe ahora quién es. Hasta que una noche un viajero, llamado el Cronista, le reconoce y le suplica que le revele su historia, la verdadera, a lo que finalmente Kvothe accede. Pero habrá mucho que contar, le llevará tres días.

Este es el primero… Kvothe (que podría pronunciarse ´Kuouz´) es el hijo del director de una compañía itinerante de artistas -actores, músicos, magos, juglares y acróbatas- cuya llegada a los pueblos y ciudades siempre es un motivo de alegría. En ese ambiente Kvothe, un niño prodigio muy alegre y servicial, aprende distintas artes. Para él, la magia no existe; sabe que son trucos. Hasta que un día se tropieza con Abenthy, un viejo mago que ha dominado los arcanos del saber, y le ve llamar al viento.

Desde ese momento Kvothe solo anhela aprender la gran magia de conocer el nombre auténtico de las cosas. Pero ese es un conocimiento peligroso y Abenthy, que intuye en el niño un gran don, le enseña con cautela mientras lo prepara para que un día pueda ingresar en la Universidad y convertirse en un maestro de magos. Una tarde en que su padre ha estado ensayando el tema de una nueva canción sobre unos demonios legendarios, los Chandrian, Kvothe se va a pasear al bosque. Cuando regresa ya anochecido, descubre los carromatos incendiados y que todos, también sus padres, han sido asesinados. Unos desconocidos están sentados alrededor de la hoguera, pero luego desaparecen.

Durante meses Kvothe vaga atemorizado por el bosque con su laúd por única compañía y cuando llega el invierno se dirige a la gran ciudad…{/xtypo_quote}

A la hora de hablar de El Nombre del Viento me encuentro con un problema muy grande, ¿cómo descubrir una sensación? ¿un color? ¿un olor? Ciertamente no es nada fácil y más si tenemos en cuenta que, el mismo color, para diversas personas, puede tener diversos matices. Así que, a la hora de hablar de Kvothe y este primer capítulo de su vida os hablaré de cómo he interpretado una compleja novela en la que la búsqueda de respuestas, de un objetivo en la vida, de compañía, de amor, de amistad… es lo que, para mí, define en gran parte el argumento.

El Nombre del Viento es… un cuento, un cuento que su propio protagonista narra para que sea registrado para la posteridad, al fuego de una chimenea, en una posada y con la única compañía de su sospechoso aprendiz y del Cronista. Eso sí, si bien está narrado como un cuento huye de algunos convencionalismos para, de un modo artesanal, construir un crudo retrato en el que se reflejan los problemas que la fantasía suele eludir, tales como la mendicidad, violaciones, asesinatos, palizas… aquí Kvothe pasará por situaciones auténticamente duras, crueles incluso, pero reales. Algo que aporta verosimilitud a la historia y que incita a la reflexión. Esto le acerca a la nueva fantasía adulta, por lo que seguramente veréis parecidos con títulos como Canción de Hielo y Fuego, Geralt de Rivia, etc.

La idílica de vida Kvothe, un crío que vive con sus padres en un espectáculo itinerante, llega bruscamente a su fin cuando unos enigmáticos seres masacran a la compañía. Sólo, sin dinero y sin ayuda, Kvothe vivirá en la indigencia mientras intenta seguir adelante en un mundo extremadamente cruel en el que nadie tiende una mano al prójimo. Años después conseguirá mejorar su situación e ingresar en la Universidad dónde aprenderá… magia, simpatía, amistad, amor… en definitiva, aprenderá a vivir, aunque seguirá cometiendo errores, sorprendiéndose por las acciones de otros y metiendo la pata… en definitiva, será un héroe, pero no es perfecto, ni mucho menos.

Hay otros muchos detalles de El Nombre del Viento que os sorprenderán, comenzando por un tratamiento hábil de la fantasía que a la par que juega con los clásicos del género también se decanta por una reflexión vital sobre la inocencia, la pérdida de esta y, a raíz de ello, la búsqueda desesperada por llenar ese hueco que siempre nos deja la inocencia. Aunque quizás sea más correcto decir que nos invita a reflexionar sobre estos temas.

He comentado antes que existe la magia en este universo, eso sí, es una magia exótica, a medio caballo entre la “magia fantástica” y la “magia real”. Es decir, existe la magia, pero está siendo perseguida por algunos fanáticos e ignorantes miembros de una religión, telhuanos, y por gente supersticiosa que toma a los arcanistas por conjuradores de demonios o por demonios. Vamos, justo lo que sucedió con el cristianismo y las viejas religiones 2 milenios atrás. Eso sí, el sistema en el que se fundamenta la magia está muy pensado y no es tan “básico” como en otras novelas, lo que es muy de agradecer porque demuestra, una vez más, lo mucho que se ha trabajado en el libro y en el mundo.

También es interesante ver cómo Rothfuss nos atrapa con la narración del joven Kvothe, a la par que siembra dudas sobre qué ha llevado a éste a fingir su muerte, quién le persigue y por qué están persiguiéndole los demonios. Este juego con dos líneas temporales, presente y pasada, es un pulso que sabe llevar a la perfección y que nos invita a especular sobre lo que vendrá… 2 libros más, mínimo.

En definitiva, que estamos ante un libro que, si bien no revoluciona la fantasía sí sirve para demostrar la evolución del género y cómo, poco a poco, nos vamos encontrando con obras más adultas de mayor calidad y que engrandecen un género habitualmente calificado, con ligereza, de “infantil”. Ni lo dudéis, haceros con este libro y disfrutad con el Primer Día de la Crónica de Kvothe… os enamorará.

¡¡Por cierto!!… Leí el libro en 5 días, lo devoré, a pesar de no tener tiempo. Y ya estoy pensando en cuándo lo releeré.