https://www.via-news.es/images/stories/logo_expo.jpgLa noche del pasado viernes 13 estaba en casa, medio dormido, y me dio por zapear. En Antena Aragón estaban echando la ceremonia de inauguración de la Expo y… me enganché. Estuve viendo los fuegos artificiales, espectaculares no les hace justicia, es decir poco, y en ese momento comenzó a pasárseme por la cabeza la idea de acudir al recinto el mismo día de la inauguración oficial: el sábado 14 de junio.

Como quiera que sea que me levanté pronto, las 10 de la mañana, me dio tiempo suficiente para ir madurando la idea. ¿Por qué no ir a la Expo? Sí, se suponía que la gente iba a acudir en masa pero… ¿y si no lo hacían? Rápidamente me puse en contacto con una amiga que trabaja allí que me informó de que no había ido mucha gente. Era la ocasión perfecta.

Así que medio convencí medio arrastré a la novia a la Expo y, a las 12 de la mañana, nos plantamos en la entrada del Pabellón Puente.

Pero, vayamos por partes, vamos a hablar del acceso a la Exposición Internacional del Agua. Lo primero que hay que saber es que hay varias taquillas habilitadas, por lo que, y por lo que vi, no hay problemas de filas para comprar tus entradas. Nosotros teníamos las nuestras, así que pasamos al control de seguridad. Moderno. Antes de nada tienes que pasar un escáner de metales, recordad, el cinturón, las llaves y las monedas pitan. Si lo hacéis mal toca uno análisis con escáneres de mano (¡quiero uno!). Y si lo también pitas entonces… en fin, no quiero saber lo que pasaría en ese caso.
Además te van a revisar bolsos y mochilas, eso sí, parece que te dejan entrar con los bocatas de casa… lástima no haberlos llevado.

Una vez pasado el control de acceso, sorprendentemente rápido, toca enfrentarse al Pabellón Puente, una maravilla arquitectónica de la Expo, una auténtica gozada que, desgraciadamente, aún no está al 100%, pero que ya impresiona pues está prácticamente acabado.

Una vez cruzado el Ebro a través del Pabellón Puente la Expo abre sus brazos para recibirte… El Palacio de Congresos y la Torre del Agua a tu izquierda, el anfiteatro a tu derecha (junto a todas las instalaciones de la ribera del Ebro como las plazas temáticas, por ejemplo) y al frente los pabellones de los países.

Nosotros optamos por ir al grano e ir a hacia donde sonaba la música, era el día de México (creo que el Presidente de México estaba por el recinto) así que allí nos encaminamos (el que, además, fuese el primer pabellón no tuvo nada que ver). Era un concierto de mariachis que, rápidamente, había logrado que una gran cantidad de gente los rodease y entonase varias canciones. Una actuación muy animada a la que nos sumamos. La Expo empezaba bien.

A partir de ahí comenzamos una tourné por los pabellones de varios países, Bulgaria, Holanda, Grecia, Suecia, Francia, India… así hasta un total de 25 que vimos a lo largo del día (sobre más de 100). Algunos son espectaculares y otros (Nepal e India) meros chiringuitos. Pero lo cierto es que en todos hay algo que ver, algo especial, aunque en los “buenos”, la experiencia es verdaderamente interesante. Y eso que no vimos los auténticamente buenos por no soportar las filas… espero no arrepentirme de esta decisión.

Lo malo de todo esto es que, al poco, acabas con auténticos deseos de visitar el país en cuestión, Suecia, Turquía, Grecia, Holanda, Malasia… son sólo algunos de los muchos países que, tras ver su pabellón, deseas visitar con fervor.

También es una lástima el ver que otros países no se lo han currado en absoluto, pero como son los menos mejor no me quejo demasiado. Así que como el ver que otros, una minoría absoluta, aún no han abierto sus puertas (a día de hoy, jueves 19 sólo quedan por abrir Rumanía y Nigeria)

En realidad la Expo es una experiencia para vivir durante varios días y dudo mucho que sea posible verla en su totalidad en un único fin de semana, en todo caso os invito a que hagáis una lista de los pabellones, actividades, etc, más interesantes para no perderos nada. Por mi, nuestra, parte tengo claro que hay que visitar el pabellón de Alemania, el de Japón, el de China, Corea, España, Aragón, Acciona… sin olvidarme de que hay que ver la Torre del Agua, el Canal de Aguas Bravas, el Acuario, el… tantas y tantas cosas….

Pero sigamos con los avisos para navegantes, y con las pegas. Tengo una clavada que no me puedo quitar; la comida. Se supone que no puedes entrar comida y que tienes que recurrir a los kioscos y restaurantes (quiero ir al mexicano, al uruguayo, al japonés, al indio…). Pero, desgraciadamente, esos sitios están total y absolutamente saturados.

La comida se saldó con un “ponme un bocadillo de lo que te quede” (sándwich de pollo) y la cena con una espantada a cenar a casa de una amiga porque las colas eran infinitas.

Conclusión: me llevaré la comida de casa ya que no hay problemas para entrar el bocata (eso lo descubrí con posterioridad, pero os informo de ello)

Otro detalle interesante es el del “vaso Fluvi” que pretende continuar con la idea de la limpieza y el ecologismo (por cierto, hay papeleras de papel, desechos orgánicos y vidrios cada pocos metros). No es mala idea. Compras el vaso en el primer kiosco y después puedes rellenarlo pagando sólo el contenido. Y al final del día puedes devolver el vaso y recuperar lo que cuesta, un euro creo recordar, o bien quedártelo. No es que me parezca una mala iniciativa, de hecho me gusta, pero está generando bastante polémica.


Anoche, miércoles, asistí a un concierto (Mayumana) en el anfiteatro y pude apreciar lo bonito que se ve el recinto por la noche, con una iluminación que hace resaltar especialmente edificios como la Torre del Agua, el Palacio de Congresos o las plazas temáticas. Recomiendo a todos aquellos que vayan a asistir que se den un paseo nocturno por la Expo que, además, tiene muy buen ambiente a esas horas.

 

En cuanto al concierto en sí tengo que reconocer que no esperaba ver a TANTA gente (llegado el momento no se permitió el acceso a más gente al anfiteatro) y que me gustaron, aunque la hora y 10 minutos se nos hizo escasa, MUY escasa.


Llevo un par de días escribiendo este post, y cada día se me ocurren cosas nuevas, así que, y por el momento, lo dejo así y ya iré añadiendo detalles conforme avance la Expo.