Llega el tercer tomo de la «Biblioteca de cómics de Terror de los años 50» que publica Diábolo Ediciones, dedicado en esta ocasión, en exclusiva, a los muertos vivientes. Una selección de clásicos que los expertos Craig Yoe y Steve Banes han rescatado de las viejas revistas de horror de los años cincuenta.

En esta antología se incluyen los cómics de terror que el doctor Fredric Wertham, el Senado de los Estados Unidos y las madres de todo el país jamás quisieron que devoraran sus hijos. Prepárate para disfrutar de unas horripilantes historias de zombis implacables que te provocarán escalofríos de terror! Te estremecerás de placer con las obras de arte de Jack Cole, Bob Powell, Howard Nostrand, Wally Wood, Gene Colan, Lou Cameron, Reed Crandall, Rudy Palais, Frank Frazetta, Basil Wolverton y muchos más! El volumen cuenta con prólogos de Steve Banes y Craig Yoe, y una selección de portadas de revistas de cómics de la época.

El primer número trató del horror y el drama romántico en el libro titulado «Haunted Love«. El segundo volumen nos regaló una genial e ignota selección de historias del «Frankenstein» de Dick Briefer en clave de humor y terror, una obra maestra que no me canso en recomendar. Y la colección llega al tercer libro con los zombis como nexo de unión temático.
Estos muertos vivientes están a medio camino de sus antepasados ligados al vudú, y su representación moderna surgida de la mente del cineasta George A. Romero en «La noche de los muertos vivientes«. Por lo tanto, nos encontramos con unos seres que han resucitado con el objetivo de buscar venganza, o que han sometidos por alguien que los controla. Estos zombis tienen el don del habla y son conscientes de su cometido, al contrario que los populares comedores de cerebro actuales. ¡Y en algún caso pueden ser destruidos con semillas de Jumbi! Olvídense del disparo en la frente.
La particularidad de estas publicaciones, lo que las hace especiales, es la destrucción sistemática a la que fueron sometidas por culpa de la censura de la época. Tal y como nos cuenta Craig Yoe en el artículo introductorio, fueron los actos de una banda de delincuentes Brooklyn Thrill Killers, los que abocaron a la desaparición de los quioscos a este tipo de revistas de crímenes y terror. Antes de esto, los periodistas, los líderes religiosos y las asociaciones de padres criminalizaron este tipo de lectura, que pensaban nociva para las mentes jóvenes. El Subcomité del Senado sobre Delincuencia Juvenil abrió una investigación sobre los cómics y el Dr. Fredric Wertham publicó La seducción de los inocentes, un ensayo en el que ponía a caldo la industria tebeística. Total, que la banda aquella de los Brooklyn Thrill Killers fueron acusados de azotar a mujeres y asesinar vagabundos, inspirados en el trabajo de historieta masoquista de Joe Shuster. Esto provocó en 1954, que los editores de cómics acordaran crear un código de autorregulación, el nefasto Comics Code. Y entre otros apartados, el primero proclamaba: ninguna publicación utilizará la palabra «horror» o «terror» en su título. Y luego iba a más, pues obligaba a suprimir cualquier escena escabrosa o terrorífica que se mostrase.
En definitiva, todas aquellas maravillosas revistas pulp con historietas «extremas» tuvieron que cerrar. Hasta muchos años después, no volvió a haber algo parecido en los quioscos.
Y así llegamos a la presente publicación, que pretende rescatar aquellas polvorientas páginas, que en gran cantidad fueron pasto de las llamas. Yoe y Banes nos ofrecen una selección variada de páginas facsimilares de las viejas publicaciones. Conservan la cuatricomía original, con los puntitos, y los defectos propios de la época. Provienen de diferentes títulos, como «Adventures Into the Unknow«, «City of the Living Dead«, «Thrills of Tomorrow» o «Mystery«, por citar algunos, todos de la primera mitad de los años 50, claro está. Además de estas, encontramos un par de historietas que se reproducen directamente de los originales, provenientes de la colección de Bill Leach. Aquí podemos apreciar el arte del dibujante, que siempre perdía calidad al imprimirse toscamente.
En todas las historias está acreditado el dibujante, pues el guionista realizaba su trabajo anónimamente. Entre los artistas hay nombres tan importantes como Basil Wolverton (que se hizo famoso en Mad), Wally Wood (que trabajó en Mad, DC y Marvel, en unos números de Daredevil), Gene Colan (su trabajo en Marvel es copioso), Fran Frazetta (genial ilustrador) o Jack Cole, el creador de Plastic Man en DC.
Digamos que son cómics nostálgicos, pero que no pasarán a la historia por la calidad de su guion y dibujo, salvo casos muy concretos. Por poner un ejemplo: entre lo menos destacable del libro se encuentra «Marching of the zombies» y entre lo mejor «Horror of mixed Torsos!«.
Es curioso que este tipo de cómic que en su época se imprimió de mala manera en papel barato, ahora vea la luz en un formato de calidad. Pero no vean como luce en la biblioteca el fantástico lomo. Además se incluye una selección de portadas impactantes, y dos textos introductorios.
Sin duda, una alegría para los aficionados del cómic de terror y los que gustan de recopilaciones ignotas. Mi deseo es que Diábolo Ediciones continúe la colección por muchos años.

Zombis. Biblioteca de Cómics de Terror de los años 50. Volumen 3.
Autores: Jack Cole, Lou Cameron, Gene Colan, Bob Powell, Reed Crandall y muchos otros
Fecha de publicación: Junio de 2019
ISBN: 978-84-120349-0-5
Formato: 22x28cm. Cartoné. Color.
Páginas: 190
Precio: 29,95 euros