Un estudiante de psicología, aficionado a los tebeos, me dijo no hace mucho tiempo que leer cómics de Batman le había servido para aprender conceptos básicos acerca de trastornos psicológicos y desordenes mentales. Entre la galería de villanos del Caballero Oscuro tenemos piscópatas como el Joker, cleptómanos y narcisistas como Selina Kyle, sociopatas como el Espantapájaros, esquizofrenicos como el Sombrero Loco, así como el trastorno bipolar de Harvey Dent, el complejo de inferioridad de Edward Nigma, el complejo de Edipo del Pingüino y el trastorno límite de la personalidad de Harley Quinn. Y Batman, por supuesto. Bruce Wayne tampoco se libra de un buen montón de trastornos mentales.

batman_rostrosDos Caras, uno de los enemigos más implacables de Batman, ha regresado para poner en marcha un plan demencial y perverso.

Dos Caras es uno de los villanos más conocidos de la galería de enemigos del Hombre Murciélago, creado por los padres de Batman, Bill Finger y Bob Kane, en el año 1942 para el número 66 de la mítica revista «Detective Comics«. Como sabe casi cualquier aficionado a Batman, antes de convertirse en Dos Caras fue Harvey Dent, fiscal de distrito de Gotham City y un fiel aliado y amigo de Batman. Cuando la mitad de su rostro quedó desfigurado (por razones que cambian según la versión, las dos cinematográficas o las de los cómics), Dent quedó traumatizado y desarrolló una severa enfermedad mental que se podría asimilar a un trastorno de identidad disociativo, lo que antes se llamaba trastorno de personalidad múltiple. Este desorden mental, provocado habitualmente por abusos durante la infancia, consiste en la presencia de dos o más identidades o estados de personalidad, cada una con un patrón propio y relativamente persistente de percepción, interacción y concepción del entorno y de sí mismo, que controlan de forma recurrente el comportamiento del individuo.
Y aunque en ocasiones Harvey Dent parece plenamente consciente de su doble personalidad y del mal que le aqueja, casi siempre basa sus decisiones en la comunicación entre sus dos mitades opuestas, dos individuos diferentes que conviven en su interior, simbolizados en las dos caras de una misma moneda. Cada lado representa uno de los dos estados en que quedó su rostro, las dos personalidades que aparecieron tras el trauma, la del viejo Harvey Dent y el nuevo Dos Caras, y aunque cada personalidad posee una forma de ser y comportarse consistente y distintiva, y una memoria e historia personal, el individuo en su conjunto nunca está fuera del contacto con la realidad.

En «Batman: Rostros» («Batman: Faces»), una obra macabra del guionista y dibujante Matt Wagner («Batman y el monje loco», «Batman y los hombres monstruo», «Mage», «Grendel»,…) creada para la cabecera «Batman: Legends of the Dark Knight«, descubriremos una nueva faceta de la personalidad del villano Dos Caras. Mientras Harvey Dent yace ausente en el fondo de la mente, Dos Caras toma las riendas de un plan que, por una vez, no es ni demencial ni perverso, e incluso podría calificarse de moral y benéfico: mediante tretas y engaños quiere conseguir la propiedad de una isla en el Caribe para acoger a tullidos, deformes, discapacitados y monstruos. Un refugio para los freaks de Tod Browning. Una «nación de la deformidad».
El que fuera el respetado fiscal de distrito de Gotham City se siente un monstruo, una criatura que la sociedad excluye y aparta, de forma que buscará «un refugio de la mirada fija de una sociedad obsesionada con la belleza y la perfección«. Para él y los suyos. Pero Wagner no elude la maldad intrínseca del personaje, que asesina a cirujanos plásticos, manipula a agentes inmobiliarios, secuestra a los ‘freaks‘ contra su voluntad. Sus métodos, aunque el fin sea honesto, son inmorales: chantajea, roba y asesina para alcanzar su objetivo. De todas maneras, la historia no destaca por su acción ni su ritmo sino por la tristeza que envuelve los actos de un desesperado Dos Caras, en busca de redención.

Este trabajo de Matt Wagner como autor completo es, en cierta forma, un homenaje a «Freaks» («La parada de los monstruos»), la película de Ted Browning del año 1932. La incomprensión hacia esta obra maestra del cine la convirtió, en su momento, en un enorme fracaso de taquilla y público. Al ser interpretada por personas con deformidades físicas reales, incluso con padecimientos mentales, fue considerada repugnante por los espectadores de la época, y la reacción del público obligó a que el film fuera retirado de las pantallas. Solamente el tiempo ha puesto la película en el lugar que le corresponde, y hoy en día es considerada como un clásico de culto.
Matt Wagner fue candidato al premio Eisner del año 1992 por esta obra, pero no ganaría el galardón hasta un año después, por «Grendel: War Child«, y repetiría por partida doble en 1999, por «Grendel: Black, White and Red» y «Devil’s Advocate«. Su estilo de dibujo, con reminiscencias al trazo de David Mazzuchelli por su dominio del negro, se ajusta como un guante a la historia que nos quiere contar y con «Batman: Rostros» consiguió sacudirse su estatus de autor de cómic independiente, casi desconocido por el gran público, y darse a conocer a un auditorio más amplio, consiguiendo que su estilo sea hoy perfectamente reconocible para la mayoría de aficionados al cómic.

«Batman: Rostros» es una nueva entrega de la línea «Grandes autores de Batman» de la editorial ECC Ediciones, en la que nos recuperan las etapas más destacadas en los setenta y cinco años de historia del personaje (setenta y siete en el año 2016) en tapa dura y con algunos extras para dar lustre al volumen. En la mayoría de los casos son títulos esenciales del Hombre Murciélago, las mejores sagas del personaje, obras que aparecen en la mayoría de selecciones de aventuras del Caballero Oscuro. Aproximaciones que, por diferentes razones, dejaron una huella indeleble en su mitología.
Y «Batman: Rostros» lo es, entre otros motivos por el momento en el que se publicó. Estamos hablando del año 1992, cuando el director Tim Burton acababa de reafirmar el interés por el personaje a raíz de su segunda película sobre el Hombre Murciélago, «Batman vuelve«, protagonizada por Michael Keaton, Danny DeVito, Michelle Pfeiffer y Christopher Walken. ¡Cuantas cosas cambiaron a principios de los años noventa para Batman! El alter-ego enmascarado de Bruce Wayne, el hombre murciélago creado por Bob Kane y Bill Finger para la revista «Detective Comics», emblema de DC Comics, era un icono de los cómics de superhéroes pero gracias a las dos películas del maestro de Burbank, singular director de joyas tan valoradas como «Eduardo Manostijeras», «Mars Attacks!», «Bitelchús» o «Big Fish», consiguió dar el difícil paso del papel a la gran pantalla, que pocos han repetido con el mismo éxito. Y en el marco de ese interés apareció «Batman: Rostros» de Matt Wagner, una obra valiente, diferente, madura y a la que el paso del tiempo, como pasaba con «Freaks», ha convertido en digna de la colección «Grandes autores de Batman» de ECC Ediciones.

Grandes autores de Batman. Batman: Rostros.
Autor: Matt Wagner
Edición original: «Batman: Faces» en «Batman: Legends of the Dark Knight» núms. 28 a 30 (USA)
Fecha de publicación: Enero de 2016
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 96
Precio: 12,95 euros