Es eterno lo que no tiene comienzo ni fin, y ningún hombre ni mujer a lo largo de la historia de la Humanidad ha conseguido alcanzar este imposible. Solo los dioses son eternos. De hecho la eternidad es un concepto que no podemos asimilar nosotros, simples hormigas. La inmortalidad, que es lo que tiene comienzo pero no tiene fin, es otra cosa diferente. Como decía Eduardo Punset, excepcional pensador, en una entrevista en «El convidat» de TV3: «Yo no voy a morir nunca, no está demostrado que me vaya a morir. ¿Qué hasta hoy se ha muerto todo el mundo? Sí, pero esto no es una prueba. Podría no pasarme a mi«.

Batman va a perder el apoyo de la policía, y los bajos fondos de la ciudad van a cambiar de líder. Pero ¿cómo se llegará a esa situación? La cadena de acontecimientos comienza con un grave error del comisario Gordon que provoca que termine encerrado en la penitenciaría de Blackgate… rodeado de delincuentes que él mismo ha metido entre rejas.

En el número 28 de «Batman«, publicado en abril del año 2014, el guionista Scott Snyder nos planteó una ucronía del Universo DC, un futuro alternativo en el que la ciudad de Gotham City se había convertido en la totalitaria, opresiva y represiva Nueva Gotham. En este futuro apocalíptico el Caballero Oscuro tiene a su lado a la joven intrépida y decidida Harper Row, una nueva encarnación de Nightwing, y frente a ellos se encuentra Selina Kyle, que ha dejado de ser Catwoman para convertirse en una implacable líder de los bajos fondos criminales de la ciudad. Sin embargo… ¿cómo podría llegar a gestarse o evitarse ese futuro? Eso es exactamente «Batman: Eterno«, la propuesta de Scott Snyder desarrollada en una colección independiente que duró un año, entre los números 1 y 52 de «Batman: Eternal» de la serie americana, un arco argumental de periodicidad semanal que se publicó entre junio del 2014 y junio del 2015, y que ECC Ediciones ha reeditado en un formato integral, en un formato de lujo, en cartoné.

En «Batman: Eterno» todo empieza con una persecución, una simple caza al villano, una como tantas otras, en la que Batman y el comisario Jim Gordon hostigan a unos delincuentes, con el bizarro Profesor Pyg a la cabeza, a través de los túneles del subsuelo de Gotham City. La persecución finaliza con resultados funestos, pues las decisiones aparentemente erróneas del comisario para detener a un esbirro del Profesor Pyg provocan un espectacular accidente en una estación de metro, un choque de trenes que provoca más de un centenar de víctimas mortales.
A partir de este punto, la historia que nos presentaba Scott Snyder se enredaba en una espesa madeja de hilos de todos los colores y tamaños, en un espiral de engaños, traiciones, secretos, mentiras y sombras chinas que desorientan incluso al lector más avezado de las aventuras del Caballero Oscuro: el juicio al comisario Jim Gordon, el regreso del mafioso Carmine Falcone dispuesto a recuperar el control del crimen organizado de la ciudad gótica, un misterioso virus de origen tecnológico que azota a los Narrows, los fenómenos extraños y paranormales que se producen del Asilo Arkham, las entrañas de la penitenciaría de Blackgate donde Gordon permanece encerrado, una guerra entre bandas de criminales se recrudece en las calles de la ciudad, la búsqueda de pruebas de la inocencia de Jim Gordon en América del Sur o la de explicaciones de los planes de Carmine Falcone en Hong Kong, la destrucción del casino Iceberg del pingüino, el ascenso de Jack Forbes como nuevo comisario con el beneplácito del corrupto alcalde Sebastian Hady,… y un reparto tan extenso que uno llega a olvidar todos los protagonistas de la historia: Batman, Jim Gordon, la valerosa Harper Row, Catwoman, Red Robin, Batgirl, Jim Corrigan, el Pingüino, el siempre fiel Alfred Pennyworth, el teniente Jason Bard, Batwing, Profesor Pyg, el villano Cluemaster y su hija Stephanie Brown, Killer Croc, Catwoman, Capucha Roja, Batwoman, el Espantapájaros, el diácono Blackfire, la periodista Vicki Vale,… y varios invitados sorpresa, entre aliados y villanos, y un malvado de relumbrón detrás de todo el asunto, que no vamos a desvelar aquí pero que dejarán sin aliento a más de uno.
Y todo ello como anticipo de un futuro apocalíptico se cierne sobre Gotham, que se presenta en el prólogo, un sombrío recuerdo que sobrevuela la función de principio a fin.

Por este motivo, por la suma de todo ello, de personajes variopintos y una historia la cabecera de «Batman: Eterno» mantuvo en vilo a los seguidores del Caballero Oscuro durante todo el año que duró esta magnífica historia ideada por Scott Snyder y James Tynion IV, con guiones del neoyorquino Scott Snyder, James Tynion IV, Tim Seeley, John Layman, Ray Fawkes y Kyle Higgins, y dibujada por Mikel Janín, Dustin Nguyen, Guillem March, Guillermo Ortego, Derek Fridolfs, Emanuel Simeoni, Trevor McCarthy, Andy Clarke, Ian Bertram, Riccardo Burchielli y Jason Fabok,… aunque algunos hubiese sido mejor que no metieran sus lápices (lo de Ian Bertram no pega ni con cola), y que un montón de dibujantes diferentes, con estilos muy dispares, son un riesgo. ¿Tan complicado era juntar unos pocos dibujantes, de estilo similar, que se fueran alternando?

Los 26 primeros números que se incluyen en el primer volumen del integral de «Batman: Eterno«, además del núm. 28 de «Batman» que sirve de prólogo de la historia en forma de un inquietante flash-forward, es un verdadero tour de force del guionista Scott Snyder, que consigue mantenernos sentados ante las páginas del cómic mientras nos ofrece una desbordante aventura con un ritmo endiablado, numerosas tramas y frentes simultáneos, decenas de personajes, varios escenarios diferentes alrededor del mundo, acción sin pausa, y algunos giros sorprendentes que nos invitan a seguir leyendo con avidez. A eso se le añade que hay dos directores de orquesta (Snyder y Tynion) y media docena de guionistas involucrados (los mencionados Snyder y Tynion, además de Seeley, Layman, Fawkes y Higgins), y apenas se nota que hay una docena de manos escribiendo y falte cohesión. Eso es algo que no todo el mundo es capaz de hacer, y que es imprescindible aplaudir, aunque es evidente que hay altibajos, lagunas, errores, escenas gratuitas, algunos tópicos y clichés habituales de las historias de Batman (como un Asilo Arkham en manos de sus dementes pacientes, una vez más), material de relleno y algún Deus Ex Machina forzado, todo ello inevitable y que no lastran para nada el resultado final.

Hubo mucho crítico con «Batman: Eterno«, como no podía ser de otra manera, pero es lo que suele suceder con los productos diseñados como blockbusters. Sea como sea, y con la tranquilidad que nos proporciona juzgar cuando la polvareda se ha asentado y el tiempo ha limado las aristas, esta obra se puede resumir con una sola palabra, pues ofrece lo que promete: entretenimiento.

Batman: Eterno. Integral #1
Guión: James Tynion IV, John Layman, Ray Fawkes, Scott Snyder, Tim Seeley
Dibujo: Andy Clarke, Dustin Nguyen, Emanuel Simeoni, Guillem March, Ian Bertram, Jason Fabok, Jorge Lucas, Juan Ferreryra, Mikel Janin, R.M. Guéra, Riccardo Burchielli, Trevor McCarthy
Edición original: «Batman» núm. 28, «Batman Eternal» núms. 1 a 26
Fecha de publicación: Diciembre de 2017
ISBN: 978-84-17243-71-5
Formato: Cartoné (Integral omnibus). Color.
Páginas: 584
Precio: 47,50 euros