Fallecido en enero del año 2010, a los 88 años de edad, los personajes más célebres del autor francés Jacques Martin, con el joven galo-romano Alix al frente, le sobrevivieron y a día de hoy siguen viviendo emocionantes aventuras que nos seducen casi como antaño, aunque con otros artistas, miméticos al maestro Martin, en el guión y el dibujo.

alixsenator_4_portadaAlix parte hacia Grecia, por orden de Augusto, para traer con él los escritos de las profecías de los oráculos de Apolo. Unos espartanos, desafiando la autoridad de Roma, intentan impedírselo.
Mientras Kefrén está actuando a escondidas para hacer fracasar su misión, Alix se encuentra en Heraklión, a un espartano que denuncia a sus compatriotas rebeldes.

La Fundación Hergé, conocida también a menudo como Moulinsart, es la organización oficial que custodia y gestiona los derechos de la obra de Georges Remi ‘Hergé‘. Su control es férreo y, dirigido por los herederos del dibujante belga, no hay ningún producto relacionado con Tintín, Milú, Haddock, Tornasol o la Castafiore que pueda ver la luz sin pasar antes por sus manos. Este control se basa en una serie de normas que nacen para preservar la integridad de la obra de Hergé, e incluyen la inclusión del copyright, prohibe modificaciones de la obra (incluidas interpretaciones artísticas, collage o retoques), prohibe la reproducción de ilustraciones de Hergé para ilustrar temas ligados al dinero, a la política, al sexo o a las armas,… entre muchas otras estrictas reglas. De hecho, para confirmar su dominio con mano de hierro, la editorial Casterman y la sociedad Moulinsart anunciaron hace unos meses la publicación de nuevas aventuras de Tintín… ¡en el año 2052! Así evitarán que el célebre personaje del cómic pase a ser de dominio público al cumplirse los setenta años de la muerte de su creador. Tanto Casterman como Moulinsart se encargan de proteger y promover el legado de Hergé, pero también de comercializarlo y enriquecerse con él, de manera que su fidelidad a los deseos de Hergé a los treinta años de su muerte son, en cierta manera, hipocresía comercial y pura demagogia.

Así pues a día de hoy, y al menos hasta el año 2052, es inconcebible la posibilidad que un autor recoja la obra de Hergé y de forma a una historia sobre un Tintín mayor de edad, cercano a los cuarenta, con una esposa, un hijo, y viviendo nuevas aventuras junto a su primogénito. Es evidente que esta opción es una hipótesis inviable por los impedimentos que puso en su momento el autor belga, que no quería que otros crearan nuevas historias del personaje después de su muerte, y que respeta la Fundación Moulinsart que gestiona su legado, pero Jacques Martin (Estrasburgo, 1921 – Orbe, 2010), no puso ningún límite a esta posibilidad.
De hecho, en el acuerdo firmado entre el comité Martin que custodia y gestiona su patrimonio y la editorial Casterman, se estableció que la editorial publicaría un álbum de Alix cada año. Y entre Netcom2 Ediciones y Coeditum (el proyecto conjunto de colaboración y coedición de NetCom2 Ediciones y Trilita Ediciones) nos los han hecho llegar en castellano, sumando un total de seis álbumes: «El Testamento de César», «La Conjura de Baal», «La Sombra de Serapis», «La Última Conquista», «Britannia» y «Más allá del Estigia».

Por si fuera poco, Casterman creó una nueva serie en el año 2012, un spin-off que imagina un Alix que ha llegado a su madurez, y a sus cincuenta años es ya un reputado senador del Imperio Romano, que tiene poco de los venerables y hedonistas senadores romanos a los que contrasta su origen humilde, no romano, y su sed de aventuras aún intacta. Este galo-romano Alix Graccus es ahora un personaje maduro y responsable, cuya sabiduría y arrojo se manifiesta con la misma intensidad que de costumbre, mientras que son los dos adolescentes bajo su tutela (su hijo Titus y el hijo de Enak, Kefrén) los que le llevarán a tomar decisiones imprudentes y poco juiciosas. Pero pese al paso del tiempo, el cambio en el dibujante y un estilo de colorismo diferente al acostumbrado, Alix es perfectamente reconocible. Luce una toga blanca de senador romano en lugar de su tradicional túnica roja y sus cabellos rubios lucen venerables canas propias de un hombre entrado en la madurez, pero el dibujante Thierry Démarez ha sido capaz de mantener los rasgos propios del personaje.
Este Alix de Démarez y Mangin vive en el año 12 antes de Cristo, durante el reinado de Octavio Augusto, sobrino de Júlio César, Emperador y Gran Pontífice. Es una época de paz en Roma, conocida como la Paz romana o Pax Augusta en su honor. Salvo por las constantes guerras fronterizas, la sociedad romana, desde la Galia hasta Siria, desde Hispania hasta Egipto gozó de un ambiente pacífico durante más de dos siglos.

Hasta hoy habían visto la luz tres álbumes del venerable Alix, una trilogía que llevaba al senador y sus compañeros desde Roma hasta las ardientes tierras de Egipto y de vuelta a la Ciudad Eterna («Las Águilas de Sangre», «El Último Faraón» y «La Conjura de las Rapaces») a los que recientemente se ha añadido «Alix Senator: Los Demonios de Esparta» («Les Démons de Sparte») de Valérie Mangin y Thierry Démarez con los que viajaremos hasta las tierras griegas sometidas al poder de Roma. Incorporadas a su imperio desde el 146 a.C., tras la victoria romana sobre los corintios tras la batalla de Corinto, las otrora poderosas y orgullosas ciudades griegas se habían diluido en el seno de la República romana y lejos quedában en el tiempo los grandes años de la Atenas de Pericles, incluso la dominación macedónica de la mano de Alejandro Magno no era más que un recuerdo. Es en este contexto que Alix, Titus y Kefrén llegan hasta Atenas, con el encargo de reunir todos los Libros Sibilinos del Imperio, una recopilación de los vaticinios de los oráculos, para el templo de Apolo Palatino en Roma. Pero la misión de Alix y sus compañeros será mucho más complicada de que hubiese podido parecer: a su llegada los Libros han desaparecido, puesto que el destacamento romano enviado a Delfos a por los documentos fue atacado en el camino de regreso, y el valioso cargamento desapareció. Entre los cadáveres se encontraron lanzas espartanas, y el líder de la expedición de soldados romanos apareció con la cifra ‘300’ grabada en el pecho. ¿Una referencia a los trescientos espartanos de Leónidas que sacrificaron en las Termópilas para detener el avance de los persas? ¿O alguien ha ideado un retorcido plan para robar los valiosos libros y acusar a Esparta, la vieja enemiga del Ática? Lamentablemente parte del misterio no se resuelve en este número, que nos invita a seguir hasta el próximo álbum, «El grito de Cibeles«, para desentrañar el misterio.

La prolífica guionista e historiadora Valérie Mangin («Luxley», «KGB», «Le fléau des dieux», «Trois christs», «Drakko», «Le livre de Skell», «Imperator», «Mortemer») y el dibujante Thierry Démarez («La geste des chevaliers dragons», «Marie des dragons», «Promethee»), con el color de Fabien Alquier (que mejora el color plano propio de la obra de Jacques Martin y de la escuela de Bruselas) y la dirección artística de Denis Bajram, retoman las aventuras de Alix por cuarta ocasión, y demuestran que no solo le han cogido el pulso a la obra de Martin, sino que ya lo han hecho suyo, se han apropiado del personaje y de la serie para darle un registro único y personal, de manera que los cómics de Alix han ganado en nobleza, modernidad y reconocimiento, siempre desde el respeto a la memoria, al espíritu de la obra original.
«Alix Senator: Los Demonios de Esparta» está forjado en el fuego de unos guiones sólidos y bien documentados (Valérie Mangin es historiadora, además de guionista de cómics) y el arte que atesoran las manos de Thierry Démarez, que se demuestra en la capacidad de reconstrucción de la Antigüedad, de un lugar y de una época, y su habilidad para dar la tridimensionalidad a las escenas hiperrealistas le acercan tanto como le alejan de Martin y compañía. El resultado de «Los Demonios de Esparta«, como lo es el de toda la serie de «Alix Senator» es una obra redonda, uno de los mejores cómics del género ‘peplum’ que se ha publicado con «Murena» de Jean Dufaux y Philippe Delaby, «Vae Victis!» de Simon Rocca y Jean-Yves Mitton y «Las águilas de Roma» de Enrico Marini. Sí, «Alix Senator» es una dignísima heredera de la obra del añorado Jacques Martin y, a su vez, una lección para la misma editorial Casterman que la publica en Francia y la sociedad Moulinsart, herméticos gestores de un patrimonio inmortal y eterno como la obra de Hergé.

Alix Senator: Los Demonios de Esparta.
Guión: Valérie Mangin
Dibujo: Thierry Démarez
Color: Fabien Alquier
ISBN: 978-84-15773-96-2
Formato: 23x32cm. Cartoné. Color
Páginas: 48
Precio: 17,00 euros