Los gamers del siglo XXI no saben lo difícil que era ser un gamer en el siglo XX. Y más concretamente en los años ochenta, cuando los juegos se guardaban en casettes, tardaban veinte minutos en cargarse tras una serenata terrible de chirriantes pitidos, el jugador tenía apenas 8 bits para imaginarse un universo virtual, no se podían guardar las partidas y con tres vidas a veces no daba ni para salir vivo de la primera pantalla,… Spectrum, Amstrad, Commodore o MSX son nombres que a algunos jóvenes ignoran o, hostiles, clasifican como «arqueología gamer». No van muy desencaminados.

La década de los ochenta era una época perfecta para ser joven y disfrutar de todo lo que nos ofrecieron aquellos años inolvidables e irrepetibles. «1980-1990: La Década Dorada de los Videojuegos Retro» es un billete de ida sin retorno hacia los mejores años de tu juventud. Mucho más que un libro de videojuegos, es una gran fiesta con más de 35 invitados de excepción en la que no puedes faltar tú.
Vuelve a emocionarte y a revivir en nuestra compañía acontecimientos épicos como la llegada de las primeras maquinitas Game & Watch, el reinado del Spectrum, la batalla a muerte entre Sega y Nintendo como nunca antes te la habían contado y mil cosas más. Atrévete a descubrir porqué la década de los ochenta fue mucho más que un periodo de diez años: aquí descubrirás que se trató en realidad de un legado cultural atemporal e imperecedero.

En los últimos años han salido a la venta numerosos libros divulgativos sobre la historia ‘gamer‘, acerca de videojuegos clásicos y plataformas primitivas, escritos siempre con devoción y mucha nostalgia. Hablamos de «La Gran Historia de los Videojuegos» de Steven L. Kent, «Una partida más y me acuesto» de Guillermo Tato Reig, «Recuerdos de Commodore» de Javier Couñago, «ZX Spectrum: Un recorrido visual» de J. Antonio Fernández Moreno, el coral «El Mundo del Spectrum» o «Enciclopedia Homebrew: Videojuegos contemporáneos para sistemas obsoletos» de Atila Merino, Iván Sánchez e Ignacio Prini, entre muchos otros. La mayoría de ellas llevan el sello de Dolmen Editorial.
Todas las obras mencionadas eran obras escritas con cariño, repletas de datos pero con ausencias destacadas, omisiones voluntarias e involuntarias, con visiones sesgadas, parciales o incompletas. Entendemos que es imposible abarcar un fenómeno de tanta magnitud como la revolución del ocio digital de los años ochenta, el nacimiento de una nueva industria, la de la microinformática y el videojuego, que acompañó a toda una generación de jóvenes en una nueva modalidad de entretenimiento. Los primeros gamers nacimos en esta década, y nuestros primeros juegos se cargaban en casettes o cartuchos y se mostraban en forma de pocos pixeles de un puñado de colores brillantes. Estamos hablando, por supuesto, del ZX Spectrum, del Commodore 64, del MSX o del Amstrad, rivales para algunos (si eras de Spectrum no podías ni mirar a los ojos a uno de Commodore), alternativas compatibles en el mercado doméstico para otros.

«1980-1990: La década dorada de los videojuegos retro» de Enrique Segura Alcalde nos ofrece un viaje a lo largo de la década más maravillosa de la historia de los videojuegos en España, la de los ochenta, y aunque no podemos clasificarla como la obra definitiva y completa que lamentamos necesitar nos ofrece algunos elementos únicos y singulares que la convierten en un libro imprescindible para los aficionados y curiosos. Estamos hablando de 35 invitados (¿demasiados, quizás?), coleccionistas o personalidades nacionales de la industria del videojuego en sus distintas ramas (comunicación, desarrollo, programación y divulgación), algunos de ellos leyendas vivas dentro de sus respectivos sectores como John Tones, José Viruete, Konamito, Marcos García, los Mojon Twins, Andrés Samudio, los responsables de El Mundo del Spectrum, Locomalito o Gryzor87, entre otros, cuyas opiniones y aportaciones quedan recogidas en forma de entrevistas, completando una visión transversal y tematizada del autor, que no toma partido aunque nos desvela sus debilidades, y con un respeto absoluto por todo y todos.
La estructura del libro, aunque temática, también es cronológica y recorre el largo camino de la década a lo largo de veinte capítulos que va desde las LCD Game & Watch de los patios de los colegios o las recreativas de los salones recreativos, pasando por el reinado del ZX Spectrum de Sir Clive Sinclair y sus rivales contemporáneos Commodore o Amstrad, hasta llegar a los años noventa y la irrupción de las consolas como símbolo del fin de una época.

En el libro nos encontramos muchas otras cosas relacionadas con los videojuegos retro que Enrique Segura Alcalde no olvida mencionar: los personajes olvidados que deberían regresar, los mejores videojuegos de cada año (en el epílogo, la discutible lista de «10 juegos míticos para recordar una década prodigiosa«), las películas y series de televisión adaptadas a videojuegos («Juegos de películas«), la lucha entre Sega y Nintendo por las consolas («Sega versus Nintendo«), la dificultad que tenían este tipo de juegos que requerían de una habilidad innata y un montón de horas (talento y esfuerzo), las máquinas recreativas y sus adaptaciones al formato doméstico («Las máquinas recreativas de los 80 y sus conversiones domésticas«), los juegos que permitían más de un jugador («Jugando a dobles«), los final bossesJefes finales que nos hicieron la vida imposible«), los beat’em upYo contra el barrio«),… Nada queda fuera del exhaustivo repaso del autor. Pero,… ¿de verdad está todo lo que buscamos en «1980-1990: La década dorada de los videojuegos retro«? Pues no, claro. Hay casi de todo (¡Maniac Mansion! ¡The Great Escape! ¡las revistas de videojuegos de los años ochenta y noventa! ¡el Spectrum 48k de Clive Sinclair! ¡Manic Miner! ¡Shigeru Miyamoto y Donkey Kong! ¡Freddy Hardest! ¡la llegada de la Gameboy! ¡Saboteur!) pero hay inevitables olvidos o menciones simplemente tangenciales porqué no entra todo lo que pasó (¡las primeras aventuras gráficas! ¡las portadas de Alfonso Azpiri! ¡LucasArts! ¡el videojuego shareware! ¡la industría en España con Erbe, Dinamic, Investrónica o Opera Soft! ¡las portadas de Jose Maria Ponce!) y las más de cuatrocientas páginas del libro ya ofrecen suficiente cantidad de información para satisfacer hasta el aficionado más exigente.

En cuanto una edición, de diez. El libro de Dolmen Editorial es un placer para los ojos: editado en tapa dura, a todo color, repleto de fotografías, imágenes, pantallazos y caratulas. Quizás comete el único error de poner texto amarillo sobre fondo blanco y viceversa en algunas páginas, dificultando la lectura, pero es un aspecto tan menor que hasta me parece ridículo mencionarlo. «1980-1990: La década dorada de los videojuegos retro» es un libro que destila pasión por parte de quien lo escribe y de quien lo edita, que está muy bien documentado, presentado con exquisitez, pero que es, sobretodo, nostalgia encuadernada para disfrutar a sorbos y para consumir a tragos. Merece la pena aplaudir la manera como el autor han volcado su cariño y su ilusión en un proyecto como este, que ha sabido ahondar en una época que nadie imaginaba lo que llegaría a significar, y que llevaría el ocio digital doméstico a prácticamente cada hogar.

En resumen, «1980-1990: La década dorada de los videojuegos retro» es un sentido homenaje a la explosión creativa, artística y popular que experimentaron los videojuegos en la década de los 80, a aquellos juegos míticos que dieron forma a una nueva forma de ocio, y a las personas que fueron responsables de ello. No es un libro para gamers ‘millennials’ que queman horas en la PS4, ni siquiera para la generación de los nacidos en los noventa, los gamers de las primeras consolas domésticas o de la Gameboy sinó que es una obra para los hijos de los setenta, los niños de la EGB, los de Naranjito, «La Bola de Cristal» y los Tigretón. Y eso es algo que Dolmen Editorial sabe hacer muy bien. La nostalgia vende, y más cuando para toda una generación su infancia y juventud viene a ser algo así como un paraíso perdido de inigualables sensaciones.

Los que reserven su libro en la página oficial de Dolmen Editorial, recibirán con el libro una colección de 11 ‘tradings cards‘ de edición limitada de los mejores juegos de los ochenta que contienen ilustraciones exclusivas, información detallada sobre cada uno de los juegos, con curiosidades y capturas de pantalla. Eso sí: hasta el fin de existencias.

Y no podemos cerrar la reseña sin señalar que este es un libro solidario, y que todos los derechos de autor de la obra irán destinados para la lucha contra el cáncer.

1980-1990: La década dorada de los videojuegos retro.
Autor: Enrique Segura Alcalde
Fecha de publicación: Octubre de 2020
Formato: 17x24cm. Tapa dura. Color.
Páginas: 432
Precio: 24,95 euros